Niños hechos de amor y ciencia

En los tratamientos de fertilidad hay un equipo profesional que juega un papel fundamental, pero es quizás el más desconocido para el público; el de los embriólogos. Estos profesionales no tienen normalmente contacto directo con el paciente, su trabajo diario se desarrolla en el laboratorio, aunque en Hc- Fertility suelen participar en las reuniones más importantes. De su buen hacer dependerá en muchos casos el éxito del proceso de reproducción asistida. 

María José Figueroa y Miriam Valcárcel forman parte del equipo de Embriología de HC Marbella. Junto a ellas vamos a descubrir una especialidad apasionante cuya labor comienza desde los estudios previos que se realiza a los pacientes que quieren convertirse en padres. 

Miriam y María José

Los embriólogos están en continuo contacto con el ginecólogo, junto a quien valoran los resultados de los primeros análisis, estudian el caso, y plantean cómo abordar el tratamiento de reproducción asistida.

 

Una vez cuentan con los óvulos y los espermatozoides la intensidad de su trabajo aumenta. A través de esta entrevista vamos a descubrir el proceso de fertilidad asistida desde otro punto de vista. Abordamos este encuentro desde la curiosidad que nos suscita, y para que cualquier persona sin conocimientos médicos lo pueda entender. Es cierto que este tema puede despertar ciertos conflictos éticos, pero no entramos a juzgar o valorar.Lo que es una realidad es que personas que antes debían renunciar, hoy puedan convertirse en padres y madres de niños que nacen del amor pero también de la ciencia. 

 En HC Marbella cuentan con una amplia experiencia y un equipo especializado en reproducción. 

Tras los estudios iniciales a la pareja, cuando se decide finalmente cómo actuar y comienza el proceso, el primer paso es la estimulación del ovario de la mujer. Gracias a eso se obtendrán todos los óvulos que los ovarios son capaces de generar. En ese punto comenzamos esta entrevista. 

La estimulación del ovario era uno de los procesos antiguamente más temidos por la mujeres por los efectos que provocaba. ¿Se ha avanzado en esta fase?

Se producen unos cambios hormonales un poquito más fuertes de los que se tienen normalmente. Para conseguir ese crecimiento folicular es necesario aumentar las hormonas por encima de las que tu cuerpo proporciona de forma natural. Eso hace que sea normal que la mujer se sienta más hinchada, porque evidentemente el ovario va a crecer un poquito más. Con la estimulación, en vez de un folículo al mes va a preparar todos los que tenga. Hay mujeres que van a tener siete u ocho por ovario e incluso alguna mujer va a tener veinte folículos, o quince, o dieciocho por cada ovario. Para que te hagas una idea, los ovarios van a crecer del tamaño de una nuez al de un aguacate, más o menos. Eso puede provocar alguna molestia. 

¿Cuántas veces debe pasar la mujer por ese proceso de estimulación antes de quedar embarazada?

Hay mujeres que quedan embarazadas en el primer intento, y hay alguna que no lo consigue y tiene que intentarlo una o dos veces más. No se puede saber de antemano.

¿Cómo es el proceso completo?

Normalmente en las ecografías vemos cuántos folículos tiene la mujer. Imagina que tiene 12. Después hacemos la punción, sacamos los 12 óvulos, y a lo mejor de esos 12 hay 10 maduros que se pueden utilizar y dos inmaduros. Esos diez maduros los inseminamos o por microinyección espermática, que se llama ICSI o por FIV tradicional.

Al día siguiente, de los 10 tenemos 8 fecundados, esos 8 al día siguiente van a empezar a dividirse y dar embriones. De esos 8 a lo mejor tenemos 4 o 5 embriones de buena calidad y otros que son más regulares. Pues en este ciclo le transferimos uno o dos embriones a la mujer, y podremos congelar el resto. Todos esos que quedan congelados se van a poder utilizar si no queda embarazada en un nuevo intento, o si más adelante quiere volver a quedar embarazada y tener otro hijo. 

En España está permitido implantar en la mujer hasta tres embriones por intento, aunque en HC apostamos únicamente por transferir sólo uno o dos, dependiendo de cada caso.

Los embriólogos pueden determinar a través de estudios si ese embrión se convertirá en un niño sano. ¿Se hace siempre este tipo de estudios?

Se hace a través de un diagnóstico genético antes de la implantación, pero en casos concretos en los que los padres tengan una enfermedad genética ya diagnosticada y conocida o en mujeres que por su edad tienen riesgo de tener un niño con Síndrome de Down o con cualquier otra trisomia. No se hace de rutina en todos los casos, pero sí en casos determinados.

¿Se puede elegir el sexo del bebé?

No, en España está prohibido por ley. Los laboratorios de genética ya no dan el sexo del embrión para evitar que se seleccione por sexo, aunque le hagamos el estudio genético previo. 

Hablabais del riesgo que acompaña a la edad de la mujer, pero ¿es la edad determinante en la calidad del espermatozoide?

Los óvulos van envejeciendo con la mujer. La edad de los óvulos es la misma que la de la mujer. Por eso hay más alteraciones genéticas o cambios genéticos que en el varón, ya que los espermatozoides se forman de nuevo cada tres meses.

Cada vez más se dice que hay que ser madre joven y siempre ser menor de 35 años para empezar a buscar niños. Lo que sí es verdad es que hoy en día la mayoría de las pacientes que tenemos son mayores de 35 años. 

En el hombre es importante, pero no tanto. Hombres de cincuenta o sesenta años pueden tener hijos con una mujer joven y al revés es imposible. Entonces, es más determinante la edad en la mujer que en el hombre.

¿A partir de qué edad una mujer ya no puede ni siquiera usar sus óvulos y necesitará de una donante?

No hay una edad exacta. Se sabe que a partir de los 35 años la fertilidad de la mujer cae en picado. Con 38 o 39 ya es más difícil y a partir de 40 es aún más complicado. Hay embarazos de mujeres de cuarenta y tantos, pero son muy pocos. La probabilidad de aborto es muchísimo mayor y la probabilidad de tener un niño con una alteración genética también. Esa es la realidad, lo cual no quiere decir que una mujer con 44 años no tenga un niño de forma natural.

Tenemos muchas parejas que buscan ser padres a esta edad. Estamos recomendando a las mujeres que quieran postergar la maternidad el congelar sus óvulos siempre antes de los 35 años. 

 

¿Cómo es ese proceso?

Se realiza la estimulación ovárica, de la que hemos hablado antes, para conseguir un mayor número de óvulos y luego en el laboratorio congelamos esos óvulos. Ese proceso se hace eliminando todo el agua que tiene ese óvulo, se cambia por un crioprotector, que es una sustancia que nos permite la congelación y se congelan a -196 grados. Ahí están parados hasta el momento que la mujer decida que quiere ser madre. En ese momento se descongelarán y se utilizarán.

Esos óvulos van congelados de tres en tres como mucho. Entonces, cuando llega ese momento, vamos descongelando pocos y se van generando pocos embriones. Es decir, no porque tengamos veinte óvulos luego vamos a tener que hacer veinte embriones.

La vitrificación de óvulos lleva siendo realmente efectiva en las clínicas desde hace unos ocho años. Hay mucha gente que aún no lo conoce. 

¿Es caro tener congelados los óvulos?

Lo que es el proceso no sabría decirte exactamente, pero a lo sumo unos 3 mil euros. Después anualmente unos 300 euros en mantenimiento. 

¿Esos óvulos si la mujer decide no usarlos pueden pasar a la donación de óvulos? 

Sí, si quiere donarlos y cumple los requisitos, los podría donar. Hay mujeres que por edad, por alguna enfermedad genética, por problemas oncológicos o por una menopausia precoz, necesitan de la donación de óvulos. 

También hay pacientes que antes de enfrentarse a un tratamiento oncológico deciden vitrificar sus óvulos. Hay unos protocolos específicos en estos casos. 

Son siempre casos que vienen con mucha prisa porque se detecta el cáncer y se hace todo rapidísimo para que no demore el inicio de su tratamiento.

Una cosa que me llama muchísimo la atención es como una mujer que ya no puede generar óvulos sin embargo si puede tener un embarazo…

Sorprendentemente el cuerpo humano que rechaza otra serie de órganos, que hay que hacer pruebas de compatibilidad y estudios para saber si puede recibir un riñón o un pulmón, cuando recibe los embriones creados con los óvulos de otra mujer no existe ningún rechazo hacia ellos.

A una mujer, entre 40 y 50 años, se le prepara su endometrio y es capaz de recibir ese embrión y quedar embarazada. Evidentemente todas no, hay alguna que no lo consigue nunca, pero el porcentaje de embarazo en ovodonación está por encima del 60%.

¿Tenéis cada vez más mujeres que se someten al proceso solas con donante de espermatozoide?

Sí, claro. Hay muchas mujeres solteras que vienen solas a conseguir un embarazo, o parejas formadas por dos mujeres. En muchos casos es simplemente por inseminación artificial, sobre todo si la mujer es joven y no tiene ningún problema de infertilidad. Entonces, con una estimulación muy suave y semen del banco de donantes puede conseguir el embarazo. 

En este caso no controlamos nosotros cuántos embriones ponemos dentro. Normalmente lo que hacemos es introducir el espermatozoide, ya del semen lavado y capacitado, dentro del útero de la mujer. Por eso intentamos que en ese tratamiento la mujer solo produzca uno o dos óvulos no más.

¿Qué pasa con todos esos embriones que se quedan congelados y que ya no vuelven a por ellos?

Ese es uno de los grandes problemas en todas las clínicas de reproducción asistida. Una vez que una pareja ya no quiere usar más esos embriones, hay varias opciones. Los puede donar a otra pareja, si cumple los requisitos de donación, o los puede donar para investigación y quedarán en el banco esperando un proyecto de investigación. Tiene que ser un proyecto de investigación oficial, no es que yo quiera investigar con ellos y los pueda usar… Tiene que ser un proyecto aprobado por el gobierno y el Comité de Ética.

La otra opción es la destrucción o cese de los embriones, pero realmente el cese o destrucción de los embriones es lo más complicado. En muy pocos casos se llevará a cabo porque la mujer tendría que presentar dos informes médicos ginecológicos  independientes, en los que se demuestre la imposibilidad de llevar a cabo un embarazo, y que su vida reproductiva ha finalizado..

¿Este punto no os supone ningún conflicto ético a vosotras? 

Hay una ley que te permite hacer o no hacer ciertas cosas, y hay unos patrones éticos comunes. Evidentemente la ética de cada persona es diferente. Pero la persona que más cuida y vigila al embrión somos nosotros, los embriólogos. 

Te puede suponer un problema el que haya muchos embriones congelados y qué va a pasar con esos embriones, pero claro, tienes que poner una balanza.

Cuando una pareja, cuando alguien quiere un embarazo, nosotras por ejemplo intentamos hacer todo lo posible por tener el mínimo de embriones congelados. Con los óvulos es distinto, porque los óvulos son células que puedes eliminar, el embrión no. 

Redacción: Ana Porras Fotografía consulta: Manuel Martos

María José Figueroa y Miriam Valcárcel, equipo de Embriología de Hc Marbella.

HC Marbella International Hospital

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Audio transcripto por Atexto

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