Laura Chica: “¿Quién eres tú? 365 citas contigo”

Laura Chica es de Benalmádena, pero es también de todos aquellos a los que llega su mensaje, ya que en sus últimos libros habla el idioma del corazón. Dice estar muy agradecida a todo lo bueno que ha traído a su vida las redes sociales, y como en el caso de Cisco García, nuestras vidas se cruzaron, esta vez, gracias a Twitter y esa afición de escribir microcuentos que las dos compartíamos.

Fue la primera persona a la que llamé para entrevistarla cuando lancé Yo Soy Mujer. No me hizo falta preguntarle ¿quién eres tú?, cuando lanzó ‘Palabras para encontrarte’. Desnudaba su alma y se mostraba como es a través de una serie de relatos que sonaban a poesía, a dolor, a desamor y a superación. 

 

La tuve en mente desde el principio para ser ponente de Cenas con Chispitas, pero algo me decía que esperase a proponérselo. Posiblemente no era el momento. La publicación de ‘365 citas contigo’ fue el detonante. Un libro que más que un libro, es una especie de oráculo, que al abrir sus páginas al azar, te dice algo que necesitas recordar ese día. No, no estoy loca, es algo que comparten la mayoría de personas que tienen el libro en sus manos y lo leen de esta forma aleatoria. 

La Fábrica de Cervezas Victoria era el escenario para recibir a Laura Chica y a los comensales que esa noche se sentarían con nosotros a la mesa. 

Poco a poco fuimos descubriendo quiénes eran. Muchos de ellos nos acompañaban por primera vez y se sorprendían al ver en vivo la decoración que con tulipanes había preparado Las Flores de Reding y lo acogedor que resultaba el espacio.  

 

Los Invitados

Laura cuenta con una legión de seguidores y admiradores en redes sociales, a los que considera una comunidad. Algunos de ellos se apuntaron a esta cena. Otros muchos se quedaron sin entrada. 

A Sergio Ragel, responsable de Relaciones Externas y Genoveva Ferragut, directora de Comunicación de Cervezas Victoria, ya los conoceréis. Ellos volvieron a ser los magníficos anfitriones de esta nueva cena que celebramos en la fábrica.  

Sergio Ragel
Genoveva Ferragut, saludando a Dani Medina

Laura vino acompañada de su madre, Paqui García. Resultó igual de encantadora que su hija. 

Laura y Paqui a su llegada

Gabriela Martínez es decoradora de eventos y tras acompañarnos en la cena con Keyla Díaz, de Tendencias de Bodas, se volvió a apuntar. Esta vez vino acompañada de Cecilia Pérez, directora del Hotel Holiday Polynesia. Gabriela trabaja con ellos creando la decoración temática para fiestas y eventos. Esta cena les parecía la ocasión perfecta para estar juntas sin hablar de trabajo.

Cecilia Pérez
Gabriela Martínez
Cecilia y Gabriela

Sandra Arjona es educadora social. Trabaja con niños en riesgo de exclusión social y abandono. Le apasionan los pequeños, su trabajo y además es voluntaria de la Casa Ronald McDonald. Gran admiradora de Laura Chica, no podía faltar. 

Sandra Arjona
Paqui con Sandra

José María Narbona es opositor. Fue el primero en llegar. Tenía claro que con el poco tiempo libre que dispone para ocio, esa noche iba a disfrutar y pasarlo bien. También pertenece a esos seguidores incondicionales con los que cuenta Laura en redes. 

José María Narbona

Noemí Rosado es coach de imagen. Nos ha acompañado en cenas anteriores, de hecho estuvo en la primera, hace ahora un año, con Marta Pérez Dorao. Este año ha coincidido con su proceso de formación como coach y es significativo el cambio que ha experimentado. No sólo en su imagen, sino en la serenidad y dulzura que transmite.

Noemí Rosado

Angie Abá y Boelo van der Pool, son fundadores y propietarios de Babel Idiomas. Angie también había estado con nosotros en el almuerzo que celebramos con la familia Ferrer, los dueños de Gisela Intimates. En aquella ocasión vino con amigas, pero para escuchar a Laura vino acompañada de su marido, que además de pareja y socio, también es coach. Ella le llama “mi holandés”, aunque su holandés bien podría ser andaluz.  

Angie Abá y Boelo van der Pool
Boelo

Dani Medina es fotógrafo de reportajes sociales, bodas y eventos. Nos había acompañado en Business&Brunch, pero era su primera vez en Cenas con Chispitas. Le sorprendió la versatilidad de la Fábrica de Cervezas Victoria. Conoce personalmente a Laura desde hace años, y aunque estaba recién llegado de Nueva York, dejó el jet lag  a un lado y se vino a disfrutar de la noche con nosotros.

Dani Medina
Tania Morón, Dani Medina y Angie Abá

Tania Morón trabaja de abogada en PWC. Vino animada por su amiga Estefanía Revuelta, que trabaja como técnico de prevención en Correos y también es Coach personal. Estefanía nos acompañó en la cena con Manuel Hernández. 

Tania Morón y Estefanía Revuelta
Carmen, Mely y Estefanía

Mely Rodríguez, creó su empresa ‘Mely R. Relinque: Formando en Experiencias’ hace un año. Actualmente compagina los cursos que imparte con la escritura de una trilogía. Su objetivo es que los libros en los que está trabajando se conviertan en una guía para vendedores y en manuales para sus clases.

Mely Rodríguez Relinque
Mely

Carmen Sánchez y Manuel Toledo vinieron juntos. Ella trabaja en una tienda de ropa infantil y él es propietario y director financiero de la empresa de eventos JJSpain Divic. Manuel participó bastante, sobre todo cuando salió el tema de las redes sociales y la marca personal durante la cena. 

Carmen, Manuel y Mely
Manuel, Carmen y Mely

Cristina Guerrero es directora del área de Empleo de la Junta de Andalucía en Málaga y vino junto a Mariola Ustaran, propietaria de Food Room en Guadalmina. Un espacio donde además de clases de todo tipo de cocina, se puede alquilar para eventos privados y donde se organizan cenas tematizadas. Las dos son amigas de Laura, con la que han trabajado en temas de formación. 

Mariola Ustaran y Cristina Guerrero
Cristina Guerrero

Cristina y Mariola vinieron también juntas a la cena de Pilar Rangel sobre terrorismo yihadista. Mariola ha repetido sola en más ocasiones. 

Alicia, Mariola, Cristina y Manuel

Alicia Torres es jefe de obra en TGW Logistics Group y actualmente está trabajando en el nuevo centro de Mayoral en Intelhorce. 

Alicia Torres

Alicia Torres

Decidió probar Cenas con Chispitas animada por sus amigas, las hermanas Cristina y Enca Baquero. Ellas habían estado en la cena anterior con Cisco García. Cristina trabaja en el departamento técnico en la Correduría de Seguros BLB y Enca, es responsable del departamento fiscal de Certus Abogados y Asesores Financieros.

Cristina Baquero
Dani, Cristina y Enca Baquero y Alicia

Macarena Font trabaja en el departamento de comunicación y marketing de Maltessa Eyewear. 

Macarena Font
Genoveva y Macarena

 

21 de noviembre de 2018. Cenas con Chispitas

 Lugar: Fábrica de Cerveza Victoria

Ponente: Laura Chica

El tema: “¿Quién eres tú? 365 citas contigo”

En el tema de la cena jugué con los títulos de su primer y su último libro. Y es que además de que todos los libros de Laura han estado relacionados con importantes momentos vitales de su evolución como profesional y persona, y yo quería hablar con ella de esa trayectoria, creo firmemente en que no descubrimos quiénes somos hasta que no somos capaces de mirarnos sin juicios a nosotros mismos. Hasta que no tenemos esa cita con nuestro interior. 

Lo dije en la introducción de la cena, y lo repito ahora en estas líneas. Cuando nos preguntan o nos preguntamos “¿quién eres tú?”, nos limitamos a nuestro cargo o actividad profesional, o a si somos ‘la madre o el padre de’, ‘la mujer o el marido de’, y en general a cosas que nos identifican con el exterior, no con nuestro interior. 

Y cuando nos despojamos de etiquetas, de tarjetas de visita, lo que hay es lo que somos en realidad. 

Quería en esa cena llegar a Laura, a sus experiencias, a lo que le ha llevado a ser la mujer que es y a transmitir lo que transmite con sus palabras. Con sus frases, a veces sencillas, te hace despertar del letargo. Volver la mirada hacia dentro y cuestionarte determinadas cosas que son necesarias para avanzar. 

 

La ponente

Muchos ya la conocéis. Laura en su web se presenta así, siguiendo la presentación formal: 

Psicóloga, escritora, conferenciante, formadora, coach.

Mujer, madre, emprendedora, Licenciada en Psicología, especialista en Psicología Positiva, Gestión y Desarrollo del Talento, Desarrollo de Habilidades Directivas e Inteligencia Emocional. MBA por ESESA, Master en Gestión de Recursos Humanos, Experta Universitaria en Criminología y Master en Sexología y Terapia de Parejas.

Autora de los libros ¿Quién Eres Tú?, Tu futuro es HOY y Pon un coach en tu vida, de la Editorial Alienta, grupo Planeta; y de Palabras para encontrarte y 365 citas contigo.

Pero Laura también dice: Apasionada por los sueños con planes de acción. Soy de las que creen que siempre hay una posibilidad. Siempre en constante aprendizaje.Me apasionan las personas.

Fortalezas: ilusión, curiosidad, gratitud, creatividad, inteligencia social, y capacidad de amar.

Esa es realmente Laura. Laura es mucho más que etiquetas. Pero no todos hacemos ese ejercicio. Posiblemente lo dejemos para mañana y no nos damos cuenta que nuestro futuro es hoy. Quizás por miedo a enfrentarnos a nosotros mismos. Miedo a cambiar, miedo a vivir según queremos de verdad porque nos es desconocido. Miedo a sufrir. No hay nada que nos paralice más. No hay mayor enemigo de la felicidad que el miedo. Y muchas veces lo que nos separa de esa felicidad es el miedo a mostrarnos tal y como somos, con nuestras grandezas y miserias, con nuestras victorias y nuestros errores. Miedo a ser nosotros mismos. Sin máscaras. 

 

La cena

Servido por Esca Catering consistió en:

Ensalada malagueña

Crujiente de chivo malagueño con pasas

Sopa de marisco con patata confitada y langosta envuelta en katafi

Dorado al horno con moraga de pimientos y trigo

Milhojas de nata con frambuesas y chocolate

Todo maridado con Cerveza Victoria y el postre con Cerveza negra

 

La ponencia

He tenido la suerte en mi vida de poder entrevistar a Laura Chica en al menos tres ocasiones. Plantear las preguntas para una noche tan especial, me hizo desear que aquella fuese diferente. Quise jugar a sentarla en un diván, como hacen con sus pacientes los psicólogos, y que a partir de momentos o situaciones que le sugiriese ella nos contase.

Todos somos el resultado de lo que hemos vivido a lo largo de nuestra existencia. Pero si hay un periodo en la vida que nos marca y que determina mucho de nuestro comportamiento de adulto es la infancia, así que empecé pidiéndole que regresase a ese momento en el que era una niña. Descubrimos entonces que desde los 3 a los 18 años Laura bailaba flamenco, lo que seguro ha contribuido a que en un escenario se desenvuelva tan bien. Eso unido a sus dotes de comunicación y su capacidad de empatizar hacen de escucharla una experiencia única.

Aún así, ya entonces, lo suyo era cuestionarse para explorar otras posibilidades: “Iba todo el mundo bailando para un lado y yo iba para el otro. Y ese recuerdo representa mi vida. Creo que lo que me hace diferente es que cuestiono, pongo en duda… No tengo por qué seguir la línea establecidas por otros, monto las mías y eso sin ser una persona ajena a los demás”.

Como a la mayoría de las mujeres, el punto de inflexión en la vida de Laura, en el que se replantea todo, se da al nacer su hija: “Ese despertar a mí misma fue cuando nació mi hija. Y es curioso que una despierte a la vida cuando la vida te regala otra vida que no es la tuya. Le pasa a muchas personas, pero no hay que tener un hijo para despertar a la vida.

Tenía 30 años y en mi caso tuve una revolución. Empecé a cuestionarme qué estaba haciendo, qué vida estaba viviendo, si realmente quería estar dónde estaba. Entonces tomé además la decisión de separarme.

Nos educan para que casarnos, tener hijos, y quedarte ahí, no para ser felices. Fue un reto asumir esa parte de mi vida. Pero fue un encuentro conmigo. Yo creo que fue ese despertar a mí, a conocerme, a descubrirme, el verdadero comienzo a la vida que yo había venido a vivir”.

Enfrentarse a su divorcio fue también el enfrentarse a su momento de mayor crecimiento y superación: “ Los momentos más difíciles de nuestra vida son precisamente los momentos en los que más se aprende. También se aprende de las cosas buenas, pero cuando la vida te pone al límite es cuando aprendes a mirarte de una manera diferente, a reconocer en ti fortalezas que hasta ese momento no sabías que existían y a demostrarte que puedes salir de ahí y cómo”.

Han pasado ocho años desde entonces. Y sobre ese demostrarse a sí misma que podía salir de ahí, también ha sacado muchas conclusiones en este tiempo: “A veces a la hora de sacar fuerzas sacas más de la cuenta, y eso no es tan sano. En mi caso ese “voy a demostrar que puedo”, que “yo puedo sola”, se me fue de las manos. Hasta que me dije que tenía que soltar, y lo primero fue quitarme la capa de Superwoman. No tenía que demostrar nada, pero cuando me di cuenta de eso mi cuerpo ya se había revelado, manifestando el reflejo de las emociones que estaba viviendo. Son momentos muy complicados que te demuestran tu fortaleza, pero también tu debilidad”.

 

Como decía antes siempre me ha llamado la atención que a diferencia de otros psicólogos o coachs que ejercen de gurús con sus enseñanzas y frases en las redes sociales, Laura cuando ha sido necesario ha mostrado su vulnerabilidad.

En los últimos tiempos el Coaching se ha puesto de moda y han empezado a impartirlo personas que vienen de otros campos profesionales que no son la psicología. Algo que por parte de la mayoría de los psicólogos se ha visto como un acto de intrusismo. Laura es psicóloga pero también coach. Llegar hasta ahí también le supuso otra pequeña revolución interior que compartió con nosotros.

“Los psicólogos cuando nos formamos salimos perfectamente cualificados para trabajar con los demás, de hecho somos licenciados, ahora graduados, en Ciencias del Comportamiento Humano. Lo que ocurre es que salimos preparados para trabajar con los demás, pero no con nosotros.

En paralelo a mis estudios de Psicología empecé un Máster de Desarrollo Personal para mí misma porque sentía que faltaba algo. Pero cuando me encontré el coaching, entendí que el coach era una persona que está en un sitio que no tiene que estar.

Yo trabajaba formando en empresas y de pronto, cuanto antes me llamaban a mí, empiezan a llamar a un coach. Y me enfadé porque no entendía que estaba pasando.

En aquel momento me invitaron como ponente a un congreso de coaching en Sevilla. Me decidí a ir, pero iba en cierto modo para “criticar”. En un taller hice una crítica y uno de los asistentes me comentó que me conocía y que había leído mi libro ‘¿Quién eres tú?‘. Entonces me dijo: “ Te admiro mucho. Yo te he visto trabajar y es como si tuvieras un Ferrari aparcado en el garaje, pero no tuvieras las llaves. Sácate las llaves“. Me dejó trastocada, y en el AVE de Sevilla a Málaga ya me había matriculado para formarme como coach”.

Aquello cambió su vida. Pero para ello tuvo que enfrentarse a la “creencia limitante” de ver al coach como un invasor: “ Muchas veces del futuro o del destino solo nos separa una decisión. Una decisión tan sencilla como plantearte porqué estás pensando lo que estás pensando. Aquello no era un pensamiento mío, sino lo que se hablaba en el mundo de la psicología en aquel momento”.

Curiosamente poco tiempo después de aquello su editor de Planeta le pide que escriba un libro sobre Coaching: ‘Pon un coach en tu vida’.  Finalmente el libro salió en 2015: “Fue un reto en el que aprendí mucho y me hice amiga y muy defensora de coaching, pero con cuidado, con mucha ética, con muchos valores y teniendo presente que no todo el mundo vale para eso”.

Laura asegura que su vida siempre ha estado rodeada de magia. Y es que dicen los que entienden, que cuando estás en tu misión de vida todo es fácil. Laura tenía que escribir y publicar libros que están tocando a muchas personas. Muestra de ello es cómo llegó a publicar su primer libro “¿Quién eres tú?”: “ Me puse a escribir el libro y pensaba auto-editarlo. Mi ‘para qué’ de aquel libro era ayudar a otros padres y madres a educar en inteligencia emocional y psicología positiva. Luego se amplió el enfoque y sirve para cualquier persona que lo lea. Llevaba dos páginas escritas y pregunté en Twitter: “¿Alguien conoce alguna editorial para auto-editar?”. La única respuesta que recibí fue de la editorial Planeta. Era 2012 y no tenía tantos seguidores como ahora. Me pidieron que les mandase un briefing, que entonces no sabía ni lo que era”.

Aquello le enseñó a Laura la fuerza de las redes sociales, y le hizo ser consciente de la necesidad de cuidarlas, ya que nunca sabes quién estará detrás, leyéndote y observándote. El tweet lo lanzó poco antes de Navidades. Laura entregó el libro a la editorial el 15 enero y se publicó en julio.

 

Si los tres primeros libros de Laura se centraban en la psicología y el coaching, con su cuarto libro da un giro hacia su interior y se presenta ante el público sin coraza, tal y como es. Gracias a “Palabras para encontrarte” descubrimos a una nueva Laura más allá de la profesional. “En “Palabras para encontrarte” me desnudo, de hecho el libro empieza diciendo: “Si me desnudara, nunca estaría tan desnuda como en este libro”. Al final es muy fácil desnudarte de piel, pero desnudarte de alma casi nunca lo hacemos. Yo ahí lo hice, pero también tengo que reconocer que lo hice porque no sabía que lo iba a publicar, era para mí”.

Deja de ser para ella y lo comparte con todos gracias a Francisco Alcaide, coautor de su segundo libro, con el que tiene una relación extraordinaria. Fue él el que empieza a compartir en redes pequeños fragmentos que le iba mandando Laura y ante la respuesta de los lectores, le anima a convertir esos escritos en un libro.

“Esto es bonito contarlo porque es una transición. Siempre me he mostrado como profesional en la red y mis libros son de psicología positiva, más científicos, muy basados en neurociencia… Estaba escondida en realidad, porque te escondes en lo que dicen otros para opinar. Y en este libro al final estás desnuda, porque eres tú con tus sentimientos y tus emociones, y no hay más. Ese libro nace de mucho dolor y de mucho aprendizaje. Fue el primer libro que no nació para ayudar y es el libro que más ha ayudado”, nos contó.

Siguió relatando lo mucho que ha recibido de sus lectores gracias a ese libro y que le han transmitido a través de mensajes y mails: “Cuando alguien te abre el corazón tanto, y eres capaz de ver como una frase tuya le ha cambiado ese día o incluso la vida, te sorprende que hayas podido hacer eso con tu libro. Me siento muy pequeñita. Soy muy respetuosa con las personas que me escriben porque hay mensajes muy potentes”.

Laura asegura que le da mucha satisfacción recibir esa respuesta por parte de sus seguidores, pero también la llena de responsabilidad porque es consciente de que está influyendo en la vida de otras personas. Algo que comparte en su faceta de formadora, de escritora y hasta como usuaria de redes sociales: “Todos estamos impactando en la vida de los demás, cada uno a su manera. Asumirlo y tenerlo en cuenta nos va a ayudar a comportarnos de una manera más positiva”.

Esa responsabilidad puede llegar a ser un freno y a bloquearnos si la sentimos en exceso y se transforma en inseguridad, por eso Laura lleva tatuado en la piel un mantra: “Confía”. Algo que se repite por ejemplo cada vez que tiene que dar una conferencia y transmitir mucho en poco tiempo: “Cuando me bloqueo me conecto con el “para qué” y ese “para qué” es ayudar, y me calmó porque sé que estoy donde tengo que estar”.

A Laura le gusta implicarse con los grupos a los que imparte formación. Hasta el punto de que todo lo que se mueve en las sesiones le tocan a ella: “ En un equipo a lo mejor hay personas que llevan dieciséis años trabajando juntas, pero no se conocen ni se miran desde el corazón, se miran por fuera. Tras una sesión descubres la magia que tenemos las personas cuando nos relacionamos con las personas desde el corazón. Pero, ¿cuántas veces nos relacionamos con los demás desde el corazón, y cuántas veces lo hacemos en el trabajo? No son tantas, porque estamos viviendo con máscaras que nos ayudan mucho en algunas cosas, pero que a veces no sabemos soltarlas. Cuando se crea un entorno en el que las personas se muestran desde lo que son, el equipo se cohesiona”.

Laura reconoció que evidentemente nadie está siempre, en todos los momentos de su vida, perfectamente bien, y nos recordó que hay que permitirse y respetarse en los que a lo mejor estamos más bajos de ánimo. Aunque nos pidió que buscásemos una forma de canalizar ese malestar, siendo honestos con nosotros mismos y conectando con nuestro interior. Así nació “Palabras para Encontrarte” y más tarde “365 citas contigo”, su último libro.

Podríamos decir que “365 citas contigo” es un libro de autoayuda en el sentido literal de la palabra: “Soy la primera que todos los días abro ese libro a ver qué me dice. Porque todos los días necesito un mensaje que me reconecte. Yo estoy entregada a todo el mundo todo el tiempo, porque mi vida y mi trabajo son así. Me hace falta un mensaje para acordarme también de mí. Cuando lo escribí era consciente de que necesitaba todos los días recordarme cosas a mí misma. Así que cuando mi editor me pidió que volviésemos a publicar juntos le dije que eso era lo que tenía y que si lo quería no estaba dispuesta a cambiar ni una palabra. Y así dejó de ser algo mío para compartirlo con el mundo.

La respuesta ha sido muy buena, lo que quiere decir que nos parecemos todos más de lo que creemos”.

 

Ese mismo día, precisamente, había recibido en casa el ejemplar de la edición mexicana que llevó consigo a la cena.

Seguimos hablando, siguieron las preguntas, las reflexiones y las confidencias que incluso los asistentes compartieron en la mesa. Las redes sociales, la marca personal, la imagen que proyectamos, o que tienen de nosotros los demás, nuestros miedos, nuestros frenos… Y aunque Laura respondió cuando la pregunta iba dirigida a ella, gran parte del tiempo se dedicó a escuchar y a permitir que unos a otros se contestaran, que participaran.

Y es que como dice Laura, cuando uno se quita la máscara y habla desde el corazón la energía se mueve. Hubo quien participó más y quien se quedó más callado. El respeto al momento en el que está cada uno también es fundamental.

Algunos de los asistentes llevaron libros de Laura para que ella se los firmase. Le pedí a  Laura que llevase algunos ejemplares de sus últimos libros publicados por si alguien quería comprarlos allí. Así que la sobremesa discurrió entre conversaciones, fotos y la firma.

Aquel día tuvimos con nosotros a una estrellita que se mostró, tal como es, sin artificios ni máscaras. Desde la empatía se ayuda más que desde la superioridad. Laura siempre me ha transmitido eso, cuando he tenido la oportunidad de charlar con ella, o al leerla en sus libros o Instagram.

 

Redacción: Ana Porras

InstagramCenas con Chispitas

Instagram Laura Chica

Web Laura Chica

Agradecimientos

Fábrica de Cervezas Victoria

Fotografía: Nacho Morales

Diseño imagen, web y filmación video: The Branders and Co

Audio ponencia transcripto por Atexto

 

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