“Doctora, ya no espero más, lo he decidido y este año 2019 seré madre”. El primer paso

“Doctora, ya no espero más, lo he decidido y este año 2019 seré madre”, me dicen varias pacientes en consulta este mes. Suele ser habitual cuando estrenamos año nuevo que nos propongamos cambios de vida, y parece que 2019 ha entrado con fuerza.

Ahora es cuando realmente empieza el año, y nos hacemos nuestros propósitos de cambio. Dejando atrás los clásicos, como ir al gimnasio, aprender inglés, ponernos a dieta o buscar más tiempo para disfrutar de uno mismo, las parejas que padecen infertilidad son especialmente sensibles a esto de hacer propósitos que les puedan ayudar a cumplir su sueño de ser padres, especialmente en estos días de fiesta.

¿Y por qué pasa esto? Pues muy sencillo, la Navidad es una época llena de paz, amor, amistad, y buenos deseos, pero también supone un reencuentro y un aumento de los compromisos sociales. Es la época en la que nos solemos reunir con familia que nunca vemos, o cuando nos juntamos con amigos en la tradicional cena o comida antes de las vacaciones. Son momentos en los que nos ponemos al día y suelen caer las típicas preguntas a aquellas parejas que llevan tiempo juntas, y siguen sin aumentar la familia; ¿y vosotros para cuándo? Esa pregunta tan temida para las mujeres que no consiguen el deseado embarazo. En muchas ocasiones la pareja puede ya estar en tratamiento y llevarlo con extrema privacidad, pero en otras quizá aún no se han decidido a dar el primer paso y pedir asesoramiento, o consultar con un especialista.

Creo que por eso en este mes, recibimos tantas consultas donde los mensajes vienen muy claros. La gente acude con mucha decisión y mucha determinación sobre su objetivo para el año 2019. Lo mismo sucede con mujeres que por diferentes motivos, ya sea no encontrar la pareja adecuada, o simplemente tener una pareja que no quiere comprometerse a la paternidad, deciden no esperar más, acudiendo a la clínica para informarse sobre cómo ser madre utilizando un donante de esperma masculino.

Independientemente que hagamos caso o no a las tías o abuelas que con su mejor intención nos dicen que se nos va a “pasar el arroz”, os contaré lo que, desde un punto de vista profesional, es conveniente esperar para hacer esa primera consulta.

Todo depende de cada caso, la clave está en personalizar. Antes de alarmarnos por no conseguir un positivo en el primer mes que nos ponemos en serio a buscar embarazo, debemos ser conscientes de diferentes factores.

El primero de ellos es no tener antecedentes que hagan sospechar que podamos tener dificultades para ser padres, por ejemplo, haber tenido una operación previa en algún órgano relacionado con el aparato reproductor, tanto en hombres como en mujeres. Es importante que nuestra pareja, no haya tenido cirugías a nivel testicular, al igual que nosotras no hayamos padecido o padezcamos ninguna patología en los ovarios, como puede ser la endometriosis, ya hablábamos de ella hace un par de meses en otro artículo. No haber sido sometidos a tratamiento quimio o radioterápico a causa de algún tipo de cáncer, pues eso podría afectar a nuestra capacidad para concebir. Si ambos estamos sanos y no tenemos ningún antecedente de enfermedad o cirugía previas, debemos pararnos a pensar en cómo es nuestro ciclo menstrual.

Si tenemos ciclos muy regulares, podremos calcular fácilmente nuestros días fértiles, y así podremos estar más pendientes de cuándo tener relaciones sexuales para optimizar el ciclo. Esto es importante, pues las pacientes que no tienen ciclos regulares o incluso aquellas que no tienen reglas espontáaneas tendrán menor probabilidad de éxito cada mes. Lo mismo ocurrirá con aquellas parejas que por motivos de trabajo no coincidan, nos suele ocurrir mucho en parejas que viven separadas, y solo se ven los fines de semana, quizá tengan que darse un poco más de margen, sin dejar de lado algún otro factor, como la edad de la mujer. La edad de la mujer es fundamental. Tanto que nos modifica el tiempo que recomendamos para intentarlo en casa antes de consultar. Si tras un año de relaciones sin protección en una mujer de 35 años o menos, el embarazo no llega deberemos consultar al especialista en reproducción asistida. En caso de mujeres que tengan más de 35 años, o identifiquemos algunos de los antecedentes que hemos descrito previamente, deberían consultar tras 6 meses de búsqueda, es decir, el tiempo de reduce, porque la edad empeora el pronóstico, así que no debemos esperar más de esos 6 meses para la consulta.

Nuestro objetivo en IVI Málaga cuando recibimos una pareja para informarse en una primera visita es que se lleven a casa una valoración integral, que sea realizada por un ginecólogo especialista en reproducción asistida desde el primer momento. Lo primero que recomendamos es rellenar nuestro cuestionario disponible en la App del Portal del Paciente. Esto permitirá al equipo médico conocer toda la información sobre antecedentes personales y familiares de la pareja antes de pasar a consulta, lo cual hace que el tiempo que pasamos con los pacientes pueda ser más productivo.

Nos interesa saber si alguno de los dos ha tenido cirugías previas, si tiene alergias, ni ha habido embarazos previos, si toma alguna medicación de forma habitual, si fuma o si ya ha realizado algunas pruebas o tratamientos de reproducción con anterioridad. Esos datos una vez introducidos por los pacientes desde su Smartphone, Tablet u ordenador tranquilamente en casa, pasaran directamente a su historial médico. Una vez que acudan al centro, se podrá confirmar todo lo anterior y exponer las dudas que se necesite. La consulta se complementa con una ecografía vaginal, en ella podremos ver entre otras cosas, como se encuentra nuestra reserva ovárica. La reserva ovárica es el número de posibles óvulos que tenemos cada mes. Idealmente deberíamos tener unos 6-7 folículos por ovario. Si encontramos estos datos, serían buenas noticias. En la consulta hablaremos de los diferentes tratamientos, normalmente utilizamos imágenes y videos para explicar de forma fácil y sencilla que es una inseminación artificial, y qué diferencia hay con una fecundación in vitro, aunque a mí me encanta dibujar esquemas con lápiz y papel. No es que el dibujo sea mi fuerte, la verdad creo que no me habría ganado la vida como artista, pero muchos pacientes me piden llevarse el esquema, porque dicen que les ayuda a recordarlo luego en casa. En realidad, en nuestra web hay un montón de información que pueden consultar, yo suelo darles links y páginas web para que consulten y lean. Como dicen los “gurús” de la salud2.0, hay que recetar páginas webs y apps, aunque a mí me sigue haciendo ilusión que mis pacientes se lleven mi “dibujito”.

Espero que todos los que os sintáis identificados con lo que os he contado hoy encontréis el camino y cumpláis vuestro propósito de 2019.

El mío este año es hacer una media maratón, así que me toca entrenar duro si no quiero que se quede entre los propósitos que nunca se cumplen.

Dra Anabel Salazar

Directora de IVI Málaga

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