Aneta Mijatovic: “Una vida decorada con estilo”

En Cenas con Chispitas nos enfrentábamos a un nuevo reto que además nos llenaba de ilusión. Celebrar uno de nuestros encuentros en la tienda de mobiliario y decoración de Roche Bobois Marbella. Para ello, contábamos con un aliado muy especial, el catering Doña Francisquita. Un clásico de la Costa del Sol que ha renovado recientemente su propuesta para adaptarse a los nuevos tiempos y que suma lo mejor de la experiencia y las nuevas tendencias gastronómicas. Una combinación perfecta para recibir a la decoradora Aneta Mijatovic y tratar el tema de la cena: “Una vida decorada con estilo”. 

Una mujer que aunque con una trayectoria profesional reciente ya ha conseguido grandes logros y reconocimiento. Entre ellos, ser la decoradora del Gran Hotel Miramar de Málaga. Buque insignia de la cadena Santos con la que la capital ha implementado la oferta gran lujo a un turista cada vez más exigente. 

Pero Aneta no estaba sólo invitada en calidad de protagonista por ese motivo. Junto a ella íbamos a descubrir su forma de trabajar, pero también la historia de una persona que tiene mucho que aportar por sus vivencias personales y por cómo ha afrontado cada una de las situaciones que ha encontrado en su camino. 

Antes de seguir hablando sobre ella, y explicar por qué su personalidad me atrapó, algo que le pasaría también a los participantes en su cena, os contaré brevemente el proceso que nos llevó a convertir Roche Bobois en sede de nuestro encuentro. 

 

29 de noviembre de 2018. Cenas con Chispitas

Lugar: Roche Bobois Marbella

Anfitriones: Roche Bobois y Doña Francisquita

Ponente: Aneta Mijatovic

El tema: “Una vida decorada con estilo”

Las grandes oportunidades surgen en momentos inesperados en muchas ocasiones. Tenía muchas ganas de celebrar Cenas con Chispitas en espacios diferentes, singulares, que nos permitiese jugar con el entorno e integrar nuestros encuentros sin ser necesariamente un espacio relacionado con la gastronomía. 

Verano de 2018. Un chiringuito de una playa de Marbella. Cecile Peyrad, directora de Roche Bobois, disfruta de la jornada con unos amigos y nos encontramos. Me propone celebrar Cenas con Chispitas en la tienda. Entonces mi cabeza empieza a darle forma al encuentro que os voy a relatar, y los elementos para que sea posible van encajando de forma casi providencial. 

Cecile Peyrad

Mi trabajo requiere de asistir a diferentes eventos, lo que me permite conocer a su vez a diferentes caterings y sus propuestas. Precisamente, en la presentación de una promoción inmobiliaria tuve la oportunidad de probar y ver trabajar a Doña Francisquita. 

Confieso que me sorprendió muy gratamente, y posiblemente porque en mis expectativas aún Doña Francisquita era ese catering que fue uno de los primeros en estar en activo en la Costa del Sol, pero al que relacionaba con una oferta algo anticuada. Nada más lejos de la realidad actual. 

Doña Francisquita se ha enfrentado en los últimos años a un proceso de renovación total revisando y actualizando su propuesta gastronómica pero manteniendo un servicio con los estándares tradicionales en los que la formación y cualificación del personal de sala son requisitos fundamentales. 

Tengo claro después de más de un año con Cenas con Chispitas que para que la experiencia sea total es igual de importante contar con el ponente adecuado, que la propuesta gastronómica esté a la altura del momento, y que el servicio tiene que partir de la excelencia. El personal de sala debe estar pendiente de todo pero no se deben hacer notar. Y efectivamente, Doña Francisquita cumplía perfectamente los estándares que nos hemos marcado. 

 José del Castillo

José del Castillo, director del Catering ha sido otra parte crucial en esta nueva fórmula de Cenas con Chispitas. Enseguida se sumó aportando nuevas ideas y su profesionalidad. 

Al conocer el espacio, una tienda con mobiliario en exposición, propuso integrar la gastronomía en los muebles. Y decidió usar las preciosas mesas de la tienda como base para el emplatado. Las características de cada una de ellas marcó los sabores que enmarcaría. 

La mesa de cristal Paris Paname se convirtió en una estación de sushi y ostras. 

La mesa de madera Alliance, que se había protegido con cristal para la ocasión, se convirtió en una estación de quesos e ibéricos deliciosos. 

Las mesas de centro Bijou de una de las estancias se transformaron en maravillosas bandejas con tataki de atún rojo y cecina de león con frambuesa sobre pan negro. 

En nuestra visita de planificación, José descubrió el mueble bar Lift perfecto para situar el buffet de postres. 

Cecile estuvo de acuerdo en todo y en participar en ese baile armónico entre gastronomía y decoración. 

La encargada de aportar la decoración floral al espacio y sobre todo de dotar de ese toque magistral a las estaciones fue Virginia Florista. Desde el principio tuvo claro que la tienda y el mobiliario tenían que ser los protagonistas, ya que el espacio tenía un lenguaje por sí solo. 

Virginia González

Centro con frutas de invierno

 

Los invitados

Estoy deseando hablaos de Aneta Mijatovic y contaos todo lo que pasó. Pero antes es fundamental presentaos a las personas que hicieron posible que fuese una noche súper especial para todos. La cena era en formato estaciones y cóctel, lo que les permitió interactuar todo el tiempo y que se produjesen encuentros preciosos de personas que posiblemente el destino tenía que unir. 

La tienda de Roche Bobois está dividida en tres módulos. Cada uno de ellos acoge colecciones diferentes. Usamos esa característica para preservar el efecto sorpresa de la puesta en escena de la cena y recibimos a los asistentes en el módulo central. 

Entre los asistentes muchos amantes del mundo de la decoración, por lo que esta decisión les brindó la oportunidad de ver otros muebles y estilos. Cecile además se prestó a enseñarles la tienda al completo. Las colecciones de Roche Bobois se dividen en ‘Los Contemporáneos’, que ocupa dos de los edificios, cuyos elementos reflejan las tendencias y la creatividad del diseño de hoy y los ‘Nouveaux Classiques’, que reinventan el estilo del mobiliario adaptándolo a nuestro estilo de vida actual.

La compañía francesa se caracteriza por contar para el diseño de sus colecciones con diseñadores, arquitectos y creadores. Unas veces emergentes y otras veces consagrados. Lo que permite a sus clientes decorar estancias con mucho estilo y con muebles que se convierten en verdaderas joyas. De todo ello pudimos disfrutar en esta edición de Cenas con Chispitas. 

Aneta Mijatovic visitando la tienda

Cecile estaba acompañada por parte de su equipo, que participó activamente en el encuentro. Todos y cada uno de ellos se implicaron para que todo estuviese perfecto. 

Cecile Peyrad es francesa, aunque está completamente enamorada de Marbella. Ejerció de perfecta anfitriona, discreta y pendiente de todos. 

Jose Hoover, Liliana Martinez, Ana Rubio, Lilia Rotari, Isabel Puerta y Cecile Peyrad

Virginia González de Virginia Floristas y Sergio Fernández, director comercial de Frutas Eladio, se quedaron en esta ocasión a cenar. Son pareja y desde hace unos meses tienen una empresa de alquiler de mobiliario para eventos. La decoración floral es además el complemento perfecto para dar vida a cualquier ambiente y dotarlo de estados de ánimo. Por ese motivo, en esta ocasión, cada estación presentaba arreglos florales distintos para acompañar a la propuesta gastronómica y al diseño y material de la mesa. 

Silvia Bayolo es cofundadora de Quest Corporate Travel. Silvia se presentó como una persona apasionada de todo lo que supone vivir. Recordó como de pequeña pasaba por la tienda de Roche Bobois de La Coruña y siempre se quedaba encantada mirando los escaparates.

Silvia Bayolo

Manolo Navarro, Sasha Martinovic y Silvia Bayolo

Este encuentro suponía el regreso a nuestras cenas del arquitecto Manolo Navarro, ahora también actor. Las representaciones de las obras teatrales de los últimos meses no le han permitido acompañarnos hasta ahora. Esta cena era además especial porque estaba muy relacionada con su sector profesional. Aunque él insiste en que en todas las cenas que asiste aprende algo interesante. 

Silvia Bayolo y Manuel Navarro

Otro Manuel, Manuel Toledo, confiesa desde que vino a la cena con Laura Chica, haberse enamorado de Cenas con Chispitas. Junto a Aneta Mijatovic, él y Carmen Sánchez tuvieron la ocasión de comprobar que cada encuentro es distinto. No hay dos iguales.

Manuel Toledo y Carmen Sánchez
Carmen Sánchez

Carmen trabaja en una tienda de ropa infantil aunque le encanta la decoración y él es propietario y director financiero de la empresa de eventos JJSpain Divic. Están muy especializados en eventos para banca y compañías de seguro.

Sasha Martinovic

Sasha Martinovic es amiga personal de Aneta y quiso acompañarla en una noche tan especial. Desde hace 25 años vive en España y desde hace 15 en Marbella. Entre otras actividades empresariales es la gerente de ventas de State of Luxury y es diseñadora de una marca de cocinas italiana.

Sasha, Aneta y Cecile

Marian Matachana, productora cinematográfica, asistió por primera vez aunque llevaba tiempo intentando acompañarnos. Disfrutó muchísimo y bromeó con lanzar a la gran pantalla a Manolo Navarro. 

Marian Matachana en el icónico sofá Mah Jong

Marian se encontró en la cena con amigos y conocidos.

Marian Matachana y Ana Cardiel

Ana Cardiel vino sola, y aunque no conocía a nadie enseguida se integró charlando y hablando con todo el mundo. Es empresaria, gerente en AMC International Investments. Estaba deseando conocer a Aneta. 

Es curioso pero las mujeres somos más atrevidas a la hora de asistir a Cenas con Chispitas, aunque desconozcamos a quién vamos a encontrar. 

Es el caso de Yovanka Manojlovic, que ya ha asistido a varias de nuestras citas y en muchas ocasiones en solitario. Yovanka es natural de Belgrado, como Aneta y al igual que ella es una enamorada de España, de nuestra cultura, tradiciones y gastronomía. De hecho baila flamenco y recientemente ha estado de gira en Indonesia. Desde hace 23 años vive en Marbella y es médico estético en Clínica Helyos.  

Yovanka Manojlovic

Marian, Montse San Francisco y Yovanka Manojlovic

Montse San Francisco acaba de crear su propia empresa de consultoría de marketing, comunicación y eventos. Además trabaja en el lanzamiento de una revista femenina destinada a mujeres que juegan a golf. Una etapa que afronta con mucha ilusión. 

Montse San Francisco y Mogens Fisher

Vino acompañada por Mogens Fisher, que es artista y junto a su marido tienen una empresa que se llama Artenovum.

Muchas de sus obras se venden en Roche Bobois. Mogens estuvo divertido y ocurrente, y quiso regalarle a Aneta uno de sus trabajos.

Mogens y Aneta

Patricia Corbalan es Tax Manager de Marriott Vacations Worldwide Corporation. Nos ha acompañado en ocasiones anteriores y esta vez vino acompañada por su amiga Bibiana Vargas. Bibiana es licenciada en Ciencias Políticas y Económicas, pero actualmente tiene una empresa de marketing digital especializada en contenidos.

Las dos bromearon con que sus maridos son arquitectos y posiblemente les hubiese encantado escuchar a Aneta. Además, la felicitaron por el trabajo que ha hecho en el hotel Miramar.

Susana Cecilia trabaja en una empresa de iluminación aunque si hay algo que le apasiona y le ilumina la mirada es la decoración. Por ese motivo, y por sus ganas de conocer a Aneta quiso acompañarnos esa noche.

Bibiana Vargas, Patricia Corbalan y Susana Cecilia

Lorena Carruana es psicóloga y junto a su marido, Julio Abad, que lleva la parte dental, ofrecen un servicio integral a los pacientes en Clínica Abad en Marbella. La otra pieza clave de la clínica es Laura Roa, doctora especializada en medicina estética. Laura, además, tiene clínica propia en Córdoba.

Lorena Carruana y Laura Roa

Laura Roa

Mariola Valladares es la directora del Gran hotel Miramar. Cambió el billete de vuelta de un vuelo desde Barcelona, para poder acompañarnos en la cena y estar cerca de Aneta, de quien se ha convertido en una gran amiga tras trabajar juntas en el proyecto del hotel.

Mariola Valladares

Las dos coincidieron que es un espacio vivo cuyas estancias y decoración se va a adaptando a la demanda de los clientes. Durante la entrevista a Aneta tuvimos la oportunidad de conocer más detalles de un proyecto titánico que ha devuelto el esplendor a uno de los edificios más emblemáticos de Málaga.

José del Castillo, director de Doña Francisquita Catering  aprovechó para pedirle a Mariola y Aneta que transmitieran a la propiedad de la cadena Santos su agradecimiento por la apuesta que han hecho por Málaga. 

Ana Porras, José del Castillo y Aneta Mijatovic

Reflexionó sobre la importancia de contar con empresas de ese nivel en la capital que contribuyen a aumentar la competitividad y por tanto mejorar y evolucionar al sector. 

 

La ponente era un ejemplo de la unión perfecta de forma y fondo en una persona, y Roche Bobois, Doña Francisquita y Virginia Florista consiguieron lo mismo con el contenido y la puesta en escena.

La cena y la ponencia las celebramos en la parte de la tienda destinada a albergar la colección Nouveaux Classiques. Era el espacio que mejor se adecuaba a Cenas con Chispitas. 

Para la parte de la entrevista a Aneta se dispusieron sillas de diferentes colores del modelo Loop para los invitados y el sofá modelo Profile para Aneta y para mí. 

En las mesas de centro se dispusieron unos aperitivos para que los asistentes fuesen tomando algo durante la ponencia. El espacio quedó muy acogedor. 

 

La ponente

Conocí a Aneta Mijatovic durante una presentación a la prensa del Hotel Miramar. Y si la apertura del hotel no pasó desapercibida, Aneta tampoco. Es una obviedad resaltar su espectacular imagen y estilo. Ella había sido la encargada de decorar las estancias y las 200 habitaciones de un hotel único en la provincia. 

En aquel almuerzo, José Luis Santos, copropietario del hotel, nos insistió en que resaltásemos el magnifico trabajo que había hecho Aneta. Ella misma se ofreció a guiarnos a un grupo por todo el edificio. Explicando la complejidad de un proyecto que se había dilatado más allá de los dos años y que aunaba tres estilos diferentes: árabe, mediterráneo y clásico en un baile perfectamente coordinado y armónico. 

Me llamó la atención su sencillez, cercanía y la humildad que transmitía siendo la artífice de un trabajo tan grandioso y en una ciudad que esperaba a ese hotel con los brazos abiertos.

Cuando conocí a Aneta le pedí que me avisara la próxima vez que viniese a Málaga para hacerle una entrevista. Y aquello se quedó ahí, en un intercambio de tarjetas. 

Poco después de conocer a Aneta, alguien me dijo que era la mujer de Petja Mijatovic. Yo de fútbol no tengo ni idea, pero evidentemente asocié su nombre a uno de los jugadores de la época dorada del Real Madrid. He de confesar que entonces mi curiosidad por Aneta creció aún más. No porque fuese la mujer de un ex futbolista, sino porque rompió alguno de los estereotipos que tenía en mi cabeza. Todos los tenemos, y bienaventurados los iluminados que son capaces de vivir sin juzgar, aunque sea de manera inconsciente. 

Guapa, simpática, estilosa, decoradora, madre de tres hijas, casada con un futbolista… y sin embargo tan normal y sencilla en su forma de relacionarse. Fue algo que tras conocerla también sorprendió a los asistentes.

Entonces pensé que era la candidata perfecta para acompañarnos como ponente en Cenas con Chispitas. No porque fuese la decoradora del hotel Miramar, ni la mujer de Mijatovic, sino porque tuve la certeza de que era una persona a la que merecía la pena conocer y escuchar. El estilo y la elegancia van más allá de la ropa, son posiblemente el reflejo de una actitud. 

Aneta Mijatovic es serbia de nacimiento, aunque asegura que en España es donde mejor se vive y  que los españoles lo valoramos poco. Mientras estudiaba fue modelo de pasarela de alta costura. Es Ingeniera de Caminos, Graduada en Urbanismo y Planificación Espacial por la Universidad de Belgrado, y Diseñadora de Interiores por IADE Madrid. Además habla 5 idiomas.

Aneta es pareja de Pedja Mijatovic desde el 99. Con el que ha tenido tres hijas. Y mientras él estuvo en la cresta de la ola en su carrera como futbolista ella vivió criando a sus hijas, apoyándole. Renunció a su carrera como Ingeniera y como modelo, por contribuir a que brillase él. Y lo hizo sin reproches, con una sonrisa, sacando provecho a ese momento, disfrutando . 

Pero la vida nos da muchas oportunidades y nos permite vivir diferentes etapas. Aneta decidió que había llegado su momento de desarrollarse profesionalmente y de estudiar algo que le apasionaba y para lo que tenía cualidades de manera innata: diseño de interiores. Y como el universo busca el equilibrio, la generosidad que demostró durante muchos años ahora le viene de vuelta, siendo ella, la que brilló como madre, compañera y esposa, la que brilla como decoradora y para lo que cuenta con el apoyo incondicional de su marido. 

 

 

La ponencia

Podríamos decir que nuestra protagonista de la noche ha tenido una vida acomodada, y en cierto modo es cierto. Pero también sabe lo que es dolor.

Sabe lo que es vivir una guerra y tener que salir huyendo de su ciudad en medio de los bombardeos. También vivió muy de cerca la enfermedad del hijo mayor de su marido y su fallecimiento con tan sólo 14 años. Algo que afirma, les hizo a todos mejores personas.

Repasamos con ella su vida. Una vida que ha decorado con estilo gracias a que tiene una cabeza muy bien amueblada.

Aunque Aneta pertenece a una familia bien situada de Belgrado, mientras estudiaba Ingeniería de Caminos trabajaba como modelo para ganar algún dinero y ser independiente de sus padres. No fueron años fáciles en un país que vivió una dura guerra en pleno corazón de Europa:

“Eran años muy difíciles en los Balcanes. Años de guerra civil. Yovanka y Sasha saben lo que fue aquello. Y quería tener algo de independencia de mi familia. No era un dinero que fuese a cambiar mi vida, pero esa independencia de mis padres me aportó a mi crecimiento personal.

Estoy casada con un crack del fútbol que ha dejado su marca en la historia española del fútbol, pero siempre me he sentido yo con mi propio valor. Aunque en épocas no trabajaba y le dedicaba todo mi tiempo y mi alma a mi familia, siempre sabía que si hacía falta podía aportar económicamente, y eso lo aprendí teniendo mi independencia económica mientras estudiaba”.

Cuando conoció a su marido él siguió en España y ella en Belgrado, aunque se veían a menudo. Cuando la situación se agrava, y comienzan los bombardeos, él va a buscarla para sacarla de allí y traerla con él a España.

Aneta comienza una nueva vida en Madrid. En aquel momento las novias y mujeres de los jugadores no eran tan conocidas como ahora así que vive esa etapa con más privacidad que si le hubiese tocado el momento actual: “ En esa época todo tenía un velo de misterio, diría yo. Pero también es cuando empezaron a llamarnos las WAG (Wives and Girlfriends). Hay de todo, como siempre, pero nos mistificaron como ‘mujeres floreros. Y creo que no pasa nada por estar a la sombra de un hombre grande si lo haces feliz . A muchas de nosotras nos enorgullece, porque con nuestra vida cuidando los hijos o la casa, aportamos esa estabilidad necesaria para que hayan hecho grandes carreras. Si quieren llamarnos mujeres floreros, que digan lo que quieran.

A la primera que conocí fue a Ana Obregón, que en ese momento era la novia de Davor Suker y era una persona súper divertida, y una de las pocas personas de mi entorno que hablaba inglés. Entonces pensé : “Anda, qué divertidas son estas españolas”, porque miras el mundo a través de Ana y te parecen como mujeres espectaculares, guapas, divertidas, con facilidad de comunicar… Y luego os puedo decir que no ha cambiado mucho mi opinión sobre mujeres españolas. Aquí tengo a Mariola, que es directora del hotel Miramar y que trabajando con ella se convirtió en mi amiga. Mis mejores amigas son españolas, son como mis hermanas”.

Asegura que nunca se ha arrepentido de haber dedicado los años que dedicó en exclusiva a su familia y sus hijas: “Yo estoy muy orgullosa de esa época de mi vida, porque ahora cuando veo a mis hijas y sé que he hecho algo bueno. Es que no puedo sentir otra cosa, que estoy orgullosa de ellas”.

Aunque Aneta tiene sus raíces en Serbia, donde se siente verdaderamente en su casa es en España: “ Es un país que ya siento como mi país, porque la gente nos acogió de una manera fantástica, y yo ahora no puedo separar mi parte serbia de mi parte española, es imposible. Dos de mis hijas nacieron en Italia, y una es valenciana, se llama Lola, no podía ser de otra manera”.

Antes de establecerse definitivamente en nuestro país, durante unos años vivieron en Italia. Estar casada con un futbolista del nivel de Pedja Mijatovic, con sus continuos compromisos deportivos y viajes, también supone enfrentarse a muchos momentos de soledad: “Hay dos maneras de afrontar este tipo de vida por parte de las mujeres de deportistas de elite. Una es sufrir, porque siempre te mueven de una ciudad a otra y ni siquiera te puedes establecer y sentirte en casa. Todo es provisional hasta que termina su carrera.  Pero por mi manera de ser, he aprovechado cada país para aprender de cocina, de cultura, para crear vínculos con la gente, y en mi opinión eso te enriquece muchísimo. Toda esa experiencia la llevo conmigo. Y creo que a día de hoy soy la que soy, porque he experimentado estas cosas en las ciudades donde he vivido”.

La carrera de Pedja Mijatovic acabó en Valencia, donde se trasladó para vivir más cerca de su hijo que nació con parálisis cerebral. Andrea murió con 14 años. Lo que supuso un fuerte golpe para todos.

Para introducir este tema recuperé un fragmento de una entrevista que le hicieron en el Diario El Mundo en la que Mijatovic cuenta como en los años en los que triunfaba en el fútbol, en los años más bonitos de su carrera, cuando sentía que casi podía volar, sufría las continuas crisis de su hijo y las noches y los días en el hospital: “Eso ha sido un contrapeso mío. Yo me decía: «No eres nadie, ya ves que no eres nadie, no puedes hacer nada para que tu hijo mejore». Te preguntas: «¿Quién eres?». Y la respuesta es nadie. Mi hijo ha tenido una misión en mi vida. La de salvar a su padre. Piensas que eres Dios y en realidad no eres nadie”.

Aneta no pudo evitar emocionarse: “ Yo creo que la misión de Andrea era que nosotros seamos como somos, que como familia estemos unidos y para que mis hijas valoren y tengan la empatía desarrollada. Porque a día de hoy lo que creo es que a la gente le falta empatía. Y eso que en España es un país donde hay muchísima empatía y se nota, pero hay otros países que les falta esto. Ojalá otros deportistas, sin vivir lo que vivió mi marido, puedan aprender de su experiencia y de esas palabras”.

La etapa que vivió Aneta con Pedja en la cresta de la ola de su carrera era otra diferente a la actual, en la que muchos deportistas están elevados a la categoría de “dioses”: “Ya no hay límites. Todo se ha dimensionado. El goleador de la temporada de entonces era alguien que marcaba veinte goles, ahora es un Cristiano que marca cuarenta o cincuenta. Los contratos tenían unos límites. Ahora los números son astronómicos, o sea, todo ha cambiado. Por lo que le escucho a mi marido, es que los chicos de ahora son más rápidos, tienen mejor preparación física, son como Terminator. Todo tiene una dimensión que es totalmente distinta a entonces. Y luego están las redes sociales. Todo es marketing, todo es pose, sabemos todo de todos. Es imposible de comparar”.

Al igual que Aneta durante años se dedicó a sus hijas y su familia, llegó un momento en el que quiso dar un paso más y desarrollar una carrera profesional. Para convalidar el título de Ingeniero de Caminos en España debía volver a estudiar durante dos años. Era una carrera que nunca le había emocionado, y que estudió condicionada por seguir los pasos de su padre. Así que decidió que si tenía que volver a las aulas sería para aprender sobre algo que le apasionaba; diseño de interiores. Ahora reconoce que haber estudiado ingeniería le ha ayudado para ejercer su actual profesión.

 

Aneta había decorado las casas de algunos futbolistas de su entorno. Según nos contó la decoración de su propia casa era su mejor tarjeta de presentación, y un cliente le iba llevando a otro, pero su gran oportunidad llegó gracias al proyecto del Gran Hotel Miramar. Algo con lo que ni siquiera soñaba y que resultó fruto de una anécdota que compartió de una manera muy divertida.

“ En una cena coincidí con don José Luis Santos y le conté a lo que me dedicaba. Él me habló entonces de la obra del hotel Miramar que acaba de empezar y me propuso que le presentase un proyecto para decorar una de las habitaciones. Una habitación para un hotel cinco estrellas en Málaga… Pensé que yo para eso no valía y que él se iba a olvidar. Pero había pasado un mes más o menos cuando nos volvimos a encontrar y me recordó lo de la habitación.

Es una persona muy amable, y por respeto a él, decidí hacer algo y proponerle una idea. Cuando me pongo a investigar sobre el edificio y su historia me di cuenta que sus usos había estado muy relacionada con la historia de España. En internet era difícil encontrar imágenes del interior. Pero por la fachada veía que el estilo de edificio era del modernismo español. Seguí investigando. Entonces decidí hacer tres modelos de habitaciones. Una moderna con inspiración mediterránea, porque Málaga está creciendo, hay mucho arte, mucha vida cultural, muchas conferencias y exposiciones y cada vez es una ciudad más importante.

Decidí hacer también una más clásica que fuese acorde a la arquitectura del edificio. Y hacer una propuesta Árabe Nazarí, porque me imaginaba que había un patio central. Había visto una foto antigua de uno con una lámpara enorme y zócalos y arcos árabes, pero no sabía si seguía existiendo”.

Tras la reunión para presentarle los diseños, Aneta recibió una llamada para informarle de que haría todo el proyecto. Lo que había presentado inspiró a la propiedad que decidió que cada planta se decoraría en un estilo diferente replicando la propuesta de Aneta.

“Y ahí empezó mi trabajo en los hoteles. Ahora estoy trabajando para cadenas hoteleras y soy decoradora de hoteles, aunque sigo haciendo alguna obra privada”, nos dijo sonriendo, quizás porque nunca pensó que su carrera como interiorista iría por ahí.

Aneta siempre ha expresado su deseo de hacer algo en moda: “ El diseño siempre está vinculado con la moda. Hemos visto en la visita a la tienda como diseñadores de moda como Kenzo o Jean Paul Gaultier están haciendo las telas para mobiliario y están creando unas piezas maravillosas. Creo que en esto siempre hay un punto de unión. Esta tienda es ideal para ver esa unión entre interiorismo y moda”. Aunque curiosamente nos sorprendió al compartir que uno de sus deseos era diseñar trajes de flamenca, una prenda que le fascina, igual que todo lo español.

“En unos momentos duros este país nos ha dado muchísimo a nosotros, y nosotros de alguna manera tenemos que devolver eso a este país. Lo siento en el corazón y quiero a este país. A veces cuando hablo con mis amigas creo que no valoráis lo suficiente lo que tenéis. Es un gran gran país, de verdad. Creo que en Europa es el país en el que mejor se vive”, afirmó.

Preguntada por una de las asistentes sobre cómo definiría su propio estilo, Aneta sorprendió con la respuesta: “ Yo estudio a otros decoradores, me gusta saber lo que están haciendo ellos. Es muy importante estar en las ferias y estar informada de lo último que hay, además te inspiras muchísimo. Pero si pienso sobre mi trabajo, creo que tengo versatilidad, que me adapto al cliente. Y no sé si es humilde decirlo.

Es cierto que muchos decoradores tienen un estilo y ese es su estilo. Cuando entras a un espacio sabes quién lo ha hecho porque es reconocible. Pero yo me desvinculé haciendo hoteles, yo tengo que adaptarme al entorno donde está el hotel, a qué sirve el hotel, si es un hotel de conferencias, si es de playa, de montaña… Luego marca la historia del pueblo, del sitio donde está. Entonces yo creo que haciendo este trabajo aprendí a ser versátil, a adaptarme. Tampoco es lo mismo si un cliente es de Rusia, Italia o Francia. Entienden lo que es decorar de una manera diferente.

Para unos prima la estética, para otros la funcionalidad… Escucho al cliente muchísimo, que a veces los decoradores caemos en el error de defender lo nuestro y no escuchamos sus necesidades. La protagonista tiene que ser la decoración y la familia que habita esa casa, no el decorador”.

Aneta y Mariola nos contaron cómo el Gran hotel Miramar se sigue redecorando para adaptarlo a las necesidades de un establecimiento que está vivo y continúa evolucionando.

Todo el mundo aportó sobre el tema, y la mayoría se sorprendió a descubrir la personalidad de Aneta.

El formato cóctel facilitaba que mientras cenábamos pudiésemos interactuar unos con otros, conocernos, charlar e intercambiar opiniones sobre lo que se había hablado.

 

Además de las estaciones en la que los comensales podían servirse y elegir a su gusto, Doña Francisquita preparó también una selección de aperitivos calientes. Macarrón de perdiz y grosella, Solomillo Wellington con foie, Bolita de salmón con sésamo crujiente, Empanadillas navideñas de pollo, pasas y orejones o las mini hamburguesas de gambas al pilpil formaban parte de una suculenta cena perfecta para la velada.

 

Nos hubiésemos extendido más en el tiempo, porque es cierto que el ambiente fue fantástico y las conversaciones muy interesantes. Pero a la mañana siguiente había que despertarse temprano.

Aneta apenas estuvo 12 horas en Málaga. Llegó a las 5 de la tarde en un vuelo de Air Europa, gracias a Globalia Meeting&Events y a las 5:30 de la mañana la recogería de Gran Meliá Don Pepe un transfer de Marbella Luxury Cars para llevarla a la estación María Zambrano.

A las 7 de la mañana partía su AVE rumbo a Madrid, donde se encargaría de la decoración del mercado navideño de la Fundación Aladina. Lo que para ella suponía todo un honor, aunque supusiese no dormir.

Elegimos a Marbella Luxury Cars para su traslado a Málaga porque todos sus transfers son en vehículos de alta gama, cuentan con un chófer profesional y experimentado y tienen servicio de WiFi y cargador de móvil a bordo lo que hace más confortable el trayecto. Además se caracterizan por la puntualidad y la discreción, que en este caso eran muy importantes. Gracias al gran servicio que prestan y a que sois muchos los que hacéis muchos kilómetros para venir a nuestras cenas, posiblemente en los próximos días os pueda dar alguna sorpresa…

Aquella noche la sorpresa fue para muchos descubrir más allá de la decoradora del hotel Miramar, o a la mujer de Pedja Mijatovic, a una gran mujer y profesional como es Aneta Mijatovic. 

Redacción: Ana Porras

InstagramCenas con Chispitas

Instagram Aneta Mijatovic

Web Aneta Mijatovic

Agradecimientos

Roche Bobois

Catering Doña Francisquita

Fotografía: Manuel Martos

Marbella Luxury Cars

Diseño imagen, web y filmación video: The Branders and Co

Audio ponencia transcripto por Atexto

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