La youtuber Mónica Vicente, el poder de las redes sociales y los influencers protagonistas del Foro Igualmente

El Foro Igualmente organizado por la Delegación de Igualdad de Málaga se celebró en la Comarca de Antequera, concretamente en los salones de eventos del Antequera Golf. Este Foro nació hace dos años con el objetivo de dar visibilidad a mujeres en puestos de responsabilidad en el mundo de la empresa y a su vez, para que sus testimonios sirvan de guía y orientación a los participantes. 

 

En esta ocasión, el Foro Igualmente recibía a una invitada de lujo: Mónica Vicente. Los que tenéis hijos adolescentes seguro que la conoceréis porque es la mamá de unos de los youtubers más conocidos de este país: The Crazy Haacks.

Mónica Vicente no es sólo una madre youtuber, es una empresaria que gestiona en la actualidad ni más ni menos que 10 canales de Youtube entre canales propios y de otros youtubers. 

Antes de comenzar, la Vicepresidenta segunda y diputada de igualdad e innovación social de la Diputación Provincial de Málaga, Ana Mata, dio la bienvenida: “Es fundamental la realización de estos foros en los que se pone de manifiesto las buenas prácticas de directivas que están realizando su labor y sirvan para el empoderamiento de empresarias de la provincia y, a su vez, como modelos para otras mujeres”.

El encuentro llevaba por título: “Marca personal y nuevas oportunidades de negocio en redes sociales”. 

Está claro que internet y las redes sociales han transformado la sociedad. Han cambiado la forma que tenemos de relacionarnos y de interactuar con personas conocidas, pero también desconocidas. Ha ampliado la posibilidad de establecer nuevos contactos con proveedores y clientes y también la forma de comunicarnos con ellos. Si antes los referentes que teníamos y que ejercían influencia sobre nosotros eran personajes conocidos y que aparecían en la televisión o las revistas, ahora, actualmente los grandes influyentes sobre el consumo de la población no se encuentran detrás de la pantalla de televisión. Están detrás de la pantalla del ordenador pero sobre todo, detrás de la pantalla del móvil. Y no, no son famosos como lo hemos entendido hasta hace unos años. Son personas como nosotros pero con un talento especial y un dominio de las redes sociales que les han hecho conectar con segmentos concretos que siguen al pie de la letra todas sus publicaciones y recomendaciones. 

 

Las marcas conocen su poder y llegan a pagar en algunos casos cifras astronómicas para que estas personas, a los que conocemos como influencers, recomienden públicamente sus servicios o productos. Y no es que se hayan vuelto locos. Es que si lo pagan es porque saben el posicionamiento que obtienen dentro del mercado y el retorno que tiene. 

Hay diferentes categorizaciones de influencers. Todos llegan a un target concreto y todos son personas con cierta credibilidad. De la confianza que generen dependerá en gran medida su éxito. 

Es muy importante saber elegirlos más allá de los números. Hay que tener en cuenta su actitud, su tono y los territorios en los que se mueven. 

Y para hablarnos de todo eso y de mucho más estaba Mónica Vicente,  fundadora y CEO de “Hoy no hay cole”, la plataforma family friendly más grande de España. “Hoy no hay cole” es mucho más que un canal de Youtube. Es una productora audiovisual especializada en la producción, edición y distribución de contenidos de vídeo para Youtube, Facebook e Instagram. 

Cuenta con varios canales propios líderes en el sector del ocio y la educación infantil en los que acumula más de 7 millones de suscriptores, 1.000 millones de reproducciones de video y casi un millón de seguidores en redes sociales. Pero además de esos canales propios en los que los protagonistas son la familia de Mónica, también presta servicio a otros youtubers que tienen talento pero que desconocen como posicionarse y llegar a un público más amplio en las redes sociales, además de monetizar su canal. 

Mónica pone a su disposición todas las herramientas y facilita el contacto con las marcas que quieren promocionar sus productos.

Ha sido ganadora de los Premios Vlogger 2017, ha escrito varios libros de formación empresarial e imparte cursos de formación para Youtubers.

Mónica Vicente nació en 1974 en Bilbao y es licenciada con honores en Dirección Internacional de Empresas en Boston y en ICADE en Madrid. Cuenta además con estudios de Bellas Artes y Ciencias Políticas, además de un Master en Marketing internacional (IEDE) y otro de Finanzas para directivos (ESADE). Habla con fluidez, varios idiomas.

Posee más de 20 años de experiencia internacional en estrategia empresarial, rehabilitación de sociedades en quiebra y desarrollo y dirección de negocio en sectores tan variados como el textil, inmobiliario, turístico, videojuegos y actualmente producción de contenidos online. Su gran capacidad de liderazgo, visión empresarial, capacidad de organización y su amplia experiencia comercial y económico-financiera en entornos de alta presión le ha permitido posicionarse no solo a ella sino a sus tres hijos, Daniela, Hugo y Mateo, como una de las familias mas influyentes de Youtube en la actualidad.

The Crazy Haacks, acaban de publicar un libro hace solo unas semanas y ya van por la quinta edición. Recientemente Mónica ha anunciado en redes que en julio sacarán el segundo libro y una agenda escolar. Sus hijos son actualmente la imagen de Phoskitos, y no sé si lo podrá contar, pero próximamente habrá otras sorpresas. 

Comenzó su carrera con ‘influencer’ por casualidad, tras tener que cerrar una empresa de decoración de eventos infantiles para trasladarse al extranjero junto a su familia por la movilidad del trabajo de su marido. Montó una tienda digital y comenzó a hacer vídeos para explicar cómo se montaban los productos. El éxito fue tal que actualmente que actualmente dirige un importante negocio relacionado con las redes sociales. “Mis primeros vídeos no eran como negocio, eran una ayuda para vender los productos on-line que es otra de las opciones que nos ofrece Youtube. Y los vídeos empezaron a gustar, así que empecé a hacer manualidades con los niños de temas infantiles y surgió ‘Hoy no hay cole’, mi primer canal. Cuando empezó a funcionar los niños me pidieron hacer su canal propio”, así comenzó Mónica en un mundo que está lleno de posibilidades. 

 

Mónica le pidió a sus hijos cierto compromiso si querían lanzar un canal de Youtube: “ Yo estaba viajando mucho porque trabajaba en una multinacional alemana, y cuando vi que esto se podía monetizar decidí dedicarme de lleno. Hasta entonces lo había compaginado todo. Cuando me dediqué al completo fue cuando despegó”. 

Muchos de los padres y madres que estaban en el foro reconocieron que en algún momento sus hijos les habían pedido ser youtubers. Es una tendencia entre los más pequeños. Ella asegura que lo hizo porque ya estaba metida en ese mundo: “ Cada vídeo tiene muchas horas de trabajo detrás. Pero era un trabajo que me permite desarrollarlo desde casa, y por supuesto ahora tengo un equipo. Si no sería imposible. Que los niños formen parte del proyecto nos permite pasar mucho tiempo juntos. Es construir algo juntos. Estamos viviendo un periodo diferente, en todos los niveles y es con ellos y gracias a ellos. Ellos ven que con esfuerzo y constancia hemos llegado donde hemos llegado. También aprenden determinados valores”.

Actualmente cuenta con 6 empleados y trabaja para empresas como Fox o National Geographic posicionando contenidos, además de para otros youtubers: “ Hay más detrás de lo que se ve en los canales”. 

Nos advirtió de la importancia de seguir las normas que marcan las redes sociales más allá de ocuparnos únicamente de los contenidos: “Sólo porque vuestro contenido sea bueno no se va a ver. El paralelismo con la vida off line es total. Si abres una tienda pero no la pones en el mejor sitio, en la calle más transitada sino haces publicidad o no promocionas el producto es muy difícil que la gente vaya a tu tienda. Pues aquí pasa lo mismo. Tienes que posicionarte bien. Tienes que tener conocimientos de redes sociales. Google y Youtube tienen unos algoritmos y hay que conocer las herramientas para hacer que la gente llegue a esos contenidos”. 

Mónica no venía de ese mundo pero se formó para poder hacerlo: “ No hay una universidad de ser YouTuber o de ser influencer o Instagramer. Las propias plataformas hacen tantos cambios y van tan rápido que tienes que estar continuamente aprendiendo. El camino se hace al andar y al final se basa en prueba y error. No hay ninguna teoría válida”. 

Lo que sí tiene claro es que detrás de sus contenidos hay una estrategia y una planificación: “Es como cualquier producto que vas a sacar. Tienes que tener claro que vendes y para qué sector va dirigido. No vale que te sirva todo para todos. 

Siempre en cada canal defino muy bien los contenidos bajo una estrategia de contenidos, de qué va a ser, que haya un discurso detrás, los trato como una marca y teniendo muy claro cuál es la propuesta de valor. Llevamos un tipo de vida muy aspiracional, hay contenidos que no hago porque creo que no encajan, porque no es nuestro discurso y prefiero descartar un cliente a desviar la imagen de mi marca y lo que aporta”. 

Mónica necesitó dos años para empezar a ver los resultados a nivel económico: “Al principio te hace mucha ilusión que te regalen cosas hasta que vas subiendo y ya te proponen pagarte por subir contenidos de esa marca. Eso es muy motivador porque significa que lo estás haciendo bien y que una marca quiere contar contigo. Yo a cambio de producto ya no hago nada, porque tienes que pagar a los empleados y hay un trabajo muy profesional detrás. Asocias tus valores a los de otra marca, es una trabajo que estamos haciendo, ¿por qué no lo vas a cobrar? ”.  

 

Cada red tiene sus propios códigos y hay que adaptar los contenidos: “No hay que intentar abarcar todo. Es mejor centrarte y hacerlo bien. Cada red social tiene su lenguaje y tiene su target. No hay que estar en todas las redes sociales por estar. Por ejemplo, nuestro público no está en Facebook o en Twitter, pero está en Musically. Las niñas sobre todo están en Musically y es cómo llegamos a nuestro target, o instagram. Yo tengo ahora mi propio canal, ‘Món para los amigos’, ya sin los niños, y he empezado a usar Facebook que es donde están las mujeres de mi edad. Hay que elegir la red social dependiendo de lo que quieras comunicar y dónde está tu público”.  

El consumo de contenidos también es diferente según la red social, y eso hay que conocerlo, esos parámetros de cada plataforma. 

Mónica explicó que actualmente las marcas cada vez apuestan más por asociarse a personas: “Es muy distinto que la marca te diga de forma abstracta que compres esto o aquello a que te lo diga una persona, y más una persona en la que le tienes confianza. Lo que hay que hacer es usar las redes para generar esa confianza en el consumidor. Yo nunca vendo nada en lo que no crea. Ahí entra mucho como la ética de cada persona, hay gente que le pagas y vende los que sea, yo no soy de esa ética, porque al final va un poco en contra de tu audiencia, puedes llegar a perder la confianza. Lo que hacen ahora las marcas al contratar a influencers es para dar esa parte humana o esa visibilidad de una persona, que comparte los valores con la marca para transmitir y entrar en contacto con su público, a través de una persona que representa la marca. Es dotar de humanidad a tu marca”.

Mónica destacó la importancia del storytelling, de contar historias para generar ese engagemet, ese contacto con el posible cliente: “No es lo mismo una historia de un juguete con gente anónima a que un niño conocido esté jugando con el juguete y te diga lo que está sintiendo, cómo juega, qué valores transmite y que lo puedes usar de una manera o de otra. Pero es el propio niño el que está jugando con el juguete, lo está usando. Y tú te ves reflejado en otra persona, no en una cosa abstracta. Los niños quieren ser como mis hijos, quieren tener los juguetes que tiene Daniela. Entonces imaginaos el valor que le supone a una marca que mi hija sea prescriptora de ese juguete”.

Los hijos de Mónica están metidos en una ola de éxito que les ha llevado en muchos casos a tener que salir por detrás de determinados actos. Cuando vivían en Inglaterra podían hacer una vida más anónima porque sus canales están en español, pero desde que tomaron la decisión de vivir en España es normal que la gente los pare por la calle para pedirles autógrafos o hacerse fotos con ello. Una de las preocupaciones de Mónica es mantenerlos con los pies en el suelo y que mantengan valores sólidos: “ Mis hijos son famosos. Y mientras que otros niños no se tienen que plantear si sus amigos se acercan a ellos por interés, los míos sí. O que les den tantas cosas gratis, que antes de que salga un juguete ellos ya lo tengan. Tienes que enseñarles a que lo aprecien. 

Por todo eso estamos trabajando todos con una coach emocional para gestionar sus emociones, los sentimientos y cómo asumen ese éxito: “Yo por lo menos empecé de abajo, me lo he currado todo mucho y yo veo que a ellos les está llegando todo cómo muy fácil. Eso es peligroso, y es una de las cosas que a mí me preocupan, trabajar sus valores, que sean humildes. Que pase lo que pase en sus vidas sigan siendo las mismas personas, que no basen su valía en tener sino en ser y que puedes estar aquí y mañana allí y sigan siendo igual de felices”. 

A través de sus canales, Mónica aseguró que también tiene muy presente el transmitir esos valores a los niños que lo ven. Es consciente de que los niños pasan mucho tiempo en Youtube sin la supervisión de los padres, y como madre siente cierta responsabilidad hacia eso. Siempre intentando entretener en los vídeos pero comunicando valores. 

Sobre los haters, que suponen otro riesgo para los niños, Mónica tiene bastante restringido el acceso de sus hijos a los comentarios: Son las dos caras de la moneda del éxito. Es algo muy de los españoles, en Estados Unidos es verdad que el éxito se vive de otra manera, es digno de admiración. Aquí, estudias y trabajas para conseguir cosas y cuando las consigues, parece que te tienes que avergonzar de lo que tienes. Y basta que a alguien le pase algo malo para que la gente se alegre. Es el mal de muchos consuelo de tontos. Y yo creo que los haters en general tienen esa frustración de no haber conseguido lo que quieren y desde un perfil anónimo hacen críticas destructivas”. 

También explicó que las redes sociales te permiten configurar filtros para obviar ese tipo de comentarios. 

 

Mónica Vicente más allá de contarnos algunos trucos para destacar en redes sociales resultó que con su propia trayectoria resultó ser muy inspiradora para los asistentes. Una persona que a través de esfuerzo y trabajo ha conseguido alcanzar el éxito y el reconocimiento a nivel internacional, ya que muchos de sus seguidores están en Sudamérica.  

Muchos de los presentes aprovecharon para fotografiarse con ella y para pedirles autógrafos para sus hijos. Estamos de lleno en una revolución social y esto sólo acaba de comenzar. 

 

Redacción: Ana Porras  Fotografía: Manuel Martos

Agradecimiento: Antequera Golf

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