Escucha a tu cuerpo para ser feliz: practica el Método Feldenkrais

Hace ya algunos años, el Pilates irrumpía en nuestras rutinas deportivas haciéndose rápidamente un hueco no solo en las salas de los gimnasios –donde pasó a ser una herramienta muy eficaz para tonificar los músculos- sino también en los gabinetes de fisioterapeutas que, rápidamente lo convirtieron en el mejor de los aliados en procesos de rehabilitación. Ahora, el Pilates parece tener un compañero de viaje que va un poco más allá. Hablamos del Método Feldenkrais. Quizás ya hayas oído hablar de él e, incluso hasta lo practiques; o, a lo mejor, es la primera vez que lees algo sobre esta nueva modalidad para poner en equilibrio tu mente y tu cuerpo. Si es así, échate al suelo y empieza a sentir todos y cada uno de tus movimientos. ¿Te atreves?

Susana lo descubrió casi por casualidad y ahora está encantada. “Disfruto mucho con el mundo del fitness y algo había leído sobre este método en un libro que una amiga me trajo de EEUU hace ya algún tiempo”, explica. Como Susana, cada vez son más lo que se apuntan a esta nueva modalidad ‘deportiva’ orientada a conseguir profundos procesos evolutivos en el cuerpo de quien lo practica. Y es que el Método Feldenkrais tiene como esencia la interacción plena entre series de movimientos coordinados y el aprendizaje sensomotórico de carácter individual que desarrolla la persona que lo practica a través de una profunda toma de conciencia de su propio cuerpo.

 

¿Qué buscan los que lo han elegido para ponerse en forma?

Quienes apuestan por esta nueva práctica buscan algo más que hacer deporte e incluso van más allá en la búsqueda de un equilibrio perfecto entre el cuerpo y la mente. Quienes se lanzan al suelo a practicarlo buscan investigar los caminos olvidados del pensamiento, del movimiento y, por qué no, de las emociones que les empujan a llevar una vida plena a la que se acercan a través de movimientos pausados y llenos de armonía y coordinación.

Se trata, en definitiva, de realizar ejercicios tomando plena conciencia de cada gesto, de cada movimiento que se realiza. Quienes defienden esta tipología de ejercicios dicen que juntar las manos, mover un tobillo o realizar movimientos con los brazos reflexionando sobre cada gesto e interiorizándolo puede llevarte a conocerte mejor y a ser plenamente consciente de cómo se produce todo lo que haces. Es, por lo tanto, un proceso claro de aprendizaje que te lleva a ser capaz de mover tu cuerpo de manera inteligente, acorde a cuáles sean tus necesidades reales.

“Se trata de realizar ejercicios tomando plena conciencia de cada gesto, de cada movimiento que se realiza”

 

¿Por qué nos sentamos de una manera concreta para comer? ¿Por qué caminamos de la manera en la que lo hacemos? ¿Somos capaces de explicar por qué cogemos un libro de una estantería de una manera y no de otra? Racionalizar todas estas cuestiones se encuentran en la base del Método Feldenkrais con un objetivo claro: comprender cómo nos comportamos y ser capaces de discernir si lo que realizamos de manera metódica es realmente lo que nos conviene o debemos modificar nuestros hábitos de conducta para ser más felices.

Ahora que te has decidido, ¿qué vas a encontrar en una clase Feldenkrais?

Si finalmente has decidido que el Método Feldenkrais es lo que más te conviene en este momento de tu vida para conseguir el equilibrio perfecto entre tu cuerpo y tu mente, el siguiente paso es apuntarte a clases. En ellas no vas a encontrar ni pesas ni ligeros movimientos que busquen que estires tus músculos; un profesor especializado te guiará durante todo el proceso y te invitará a realizar movimientos suaves y concretos, invitándote no sólo a reflexionar en todo momento sobre las interacciones que se producen en tu cuerpo, sino a experimentar movimientos nuevos buscando nuevas direcciones e intensidades posibles al moverte.

 

Puedes practicar el Método Feldenkrais de manera individual o en clases grupales. En las segundas, es el profesor el que, de viva voz, te propone los ejercicios que todos los participantes deben repetir, haciendo especial hincapié en los gestos y sensaciones que emanan de esos movimientos. Si, por el contrario, te decantas por sesiones individuales entonces, el profesor, además de guiarte te ayudará con sus propias manos.

“Puedes practicar el Método Feldenkrais de manera individual o en clases grupales”

Elijas la opción que elijas, has de tener claro que hablar del Método Feldenkrais es hacerlo, sin duda, de un redescubrimiento personal gracias al movimiento de tu cuerpo y a la experimentación de todas tus posibilidades.

¿Qué beneficios puede aportarte?

El Método Feldenkrais puede aportarte infinidad de beneficios que van más allá de los puramente físicos (reduce los dolores crónicos, aumento de la flexibilidad, incremento de la concentración, mejora del equilibrio, etc.). Además, es muy recomendable para el tratamiento de cuestiones emocionales (reducción del estrés, de la ansiedad, la depresión, etc.), sin olvidar otras cuestiones mentales, como la rapidez a la hora de reaccionar, tomar decisiones, etc.

Rocío Alcántara

Redactora en Yo Soy Mujer

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