¡Brazos arriba!

 Si sois de las que se os ha venido el tiempo encima y el verano ha llegado sin apenas dejaros tiempo para poner a punto todas las partes de vuestro cuerpo, tranquilas. Aún no es demasiado tarde para perfilar una de las zonas que más miradas atrae durante la época estival: los brazos. Vestidos palabra de honor, camisetas con finos tirantes y alguna que otra transparencia que más que enseñar insinúa… todo parece indicar que ha llegado la hora de lucirlos sin pudor alguno. ¿No os sentís preparadas? Es momento de tomar nota y dejar atrás los complejos. ¡Brazos arriba, que el verano ha llegado!

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Cuando la época estival se acerca hay determinadas partes de nuestro cuerpo que comienzan a centrar nuestra atención de forma significativa. Entre ellas, los brazos.  

¿Qué problemas podemos encontrarnos con mayor frecuencia?

Brazos demasiado gruesos: el sobrepeso también se acumula en los brazos. ¿La mejor solución? Sin duda, una alimentación saludable y, sobre todo, mucho ejercicio para ser capaces de una redefinición y estilización de las líneas.

Celulitus y flacidez: también son problemas más que frecuentes. Las células adiposas sienten una especial predilección por concentrarse en la zona situada entre el codo y el hombro, por lo que es habitual que los brazos muestren la tan temida celulitis ¿Lo importante en estos casos? Tener disciplina tanto alimenticia –para eliminar del día a día aquellos alimentos que favorecen la aparición de celulitis- como en lo que al ejercicio se refiere. ¡Una adecuada tabla de ejercicios puede hacer milagros!

Granitos en la parte superior: Al igual que los muslos, son zonas que, de forma natural, suelen acumular grasa y toxinas que les hacen llenarse de pequeños y numerosos granitos que les otorgan un aspecto áspero que, en ocasiones, les hace parecer poco saludables. Entre las causas más importantes de que estos incómodos ‘inquilinos’ afeen nuestros brazos se encuentra la deshidratación de la dermis, una inadecuada limpieza de la zona, así como el uso de cremas y productos de higiene de carácter grasiento.

 

shutterstock_439892386Para conseguir mejorar el aspecto de nuestros brazos, y en definitiva su salud, la exfoliación se convierte en una rutina de belleza fundamental. Para exfoliar nuestros brazos no es necesario gastar ingentes cantidades de dinero, sino que podemos utilizar remedios caseros que pueden resultar igual o más eficaces que muchos de los productos pertenecientes a las más afamadas casas de cosmética. Existen numerosas fórmulas naturales que dan como resultado exfoliantes de gran calidad y efectividad. Podéis emplear, por ejemplo, el azúcar, que otorga a nuestra piel suavidad y no provoca irritaciones en la zona en la que se aplique. Si la tenéis más a mano, también podéis emplear sal para hacer vuestro exfoliante casero. No tiene efecto perjudicial alguno, aunque si es cierto, que si vuestra piel es sensible y se irrita fácilmente, no es demasiado recomendable usarla.

shutterstock_441967711Las fresas, el yogur y la miel también pueden convertirse en aliados de excepción para acabar con la piel muerta que tanto afea nuestros brazos. Machacad muy bien la fruta, añade una cucharada de miel, otra de yogur y, para rematar, una de fécula de maíz. Mezclad muy bien y extended la pasta que consigáis por todo el brazo. Retirad con agua fría después de tan sólo 10 minutos y comprobaréis cómo la piel está mucho más suave y muchos de esos incómodos granitos de grasas han desaparecido.

La correcta aplicación de exfoliante también juega un papel importante a la hora de conseguir los resultados deseados. Lo ideal es hacerlo con un guante de crin y realizando movimientos circulares. También podéis contar con ayuda de piedra pómez para trabajar algunas zonas que requieran un trabajo más concienzudo, como es el caso de los codos.

Además de la exfoliación, para contar con una piel suave es preciso realizar otras rutinas de belleza complementarias. Es fundamental evitar productos grasientos y agresivos, así como baños excesivamente prolongados, ya que la piel podría perder de esta manera la barrera que posee de forma natural contra los gérmenes y bacterias. Además, es muy importante acabar la ducha aplicando agua fría para mejorar la circulación de la zona, tonificarla y fortalecerla.

Por otro lado, tampoco hemos de olvidar la hidratación con productos creados a partir de activos reafirmantes y regeneradores. A la hora de aplicarlos, si lo hacemos realizando movimientos circulares conseguiremos una mayor absorción de los mismos.

Un poco de ejercicio nunca viene mal

 

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Al margen de la importancia y beneficios que puedan tener todas las rutinas de bellezas antes descritas, si éstas no son complementadas con rutinas ligeras de ejercicios, los resultados no serán todo lo beneficiosos como podamos imaginar. Simples gestos cotidianos pueden sernos de gran ayuda.

Si preferís establecer rutinas concretas, entonces os recomendamos estos 4 ejercicios:

Para ejercitar los bíceps: Coged, por ejemplo, dos paquetes de arroz o dos bolsas de guisantes congelados. Sostened una con cada mano, estirad el brazo hacia abajo y comenzad a levantar de manera alternativa cada uno de los brazos. Cuatro series de diez repeticiones cada una serán suficientes para empezar.

 

shutterstock_442502641 Lanzar golpes al aire: Como si de un boxeador se tratase, este ejercicio consiste simplemente en dar puñetazos al aire, siempre con los puños cerrados. Hacedlo durante un minuto a gran velocidad y repetidlo cuatro veces.

 

 

Mano contra mano: Es un ejercicio sencillo que seguro que habéis hecho alguna vez sin saber que eran tan beneficioso para la tonificación de vuestros músculos, e incluso de vuestro pecho. Juntad las palmas de ambas manos frente a vuestro pecho y apretad hacia adentro.

shutterstock_439173466Ejercitar tríceps: Colocaos boca abajo en el suelo (a modo de plancha) e id subiendo poco a poco sobre vuestros brazos el peso del cuerpo hasta que éstos queden totalmente rectos. Bajad lentamente hasta el suelo y volved a subir. Tened cuidado especialmente con los codos, ya que podrían sufrir algún tipo de lesión.

 

Kranking: la última revolución para ejercitar los brazos 

El kranking es una modalidad deportiva que está haciendo furor en los gimnasios de Estados Unidos y que aún no ha llegado a España.

descargaEs muy parecido al spinning, ya que en vez de trabajar la parte inferior como se hacer en esta modalidad de cycling indoor, el kranking trabaja el tren superior, es decir, manos, antebrazos, codos, bíceps, hombros y pectorales.

Para practicarlo, los usuarios deben permanecer de pie sobre el soporte sobre el que se esté practicando y poner en marcha un movimiento de pedaleo con las manos, empujando hacia adelante o hacia atrás dependiendo del tipo de ejercicio que estén realizando.

Las clases suelen ser colectivas y guiadas por un monitor, que a ritmo de los éxitos musicales del momento realiza coreografías realmente sorprendentes.

 

Rocío Alcántara

Redactora en Yo Soy Mujer

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