Alejo Tomás: “Un viaje en busca de la felicidad. Enfrenta tus miedos, vive tus sueños”

…Y se marchó, y a su barco le llamó Libertad… Así cantaba hace muchos años José Luis Perales en una letra que era un canto a la libertad. Y así lo hizo Alejo Tomás en 2014 cuando pidió una excedencia de un año en su trabajo, cogió un billete especial para dar la vuelta al mundo, metió lo imprescindible en una mochila y se marchó sin mirar atrás. Había comprado un pasaje de ida que le permitía hacer una serie de vuelos y decidió visitar una serie de destinos. Basó su elección en aquellos que acogían alguna de las 21 maravillas del mundo que aún le quedaban por conocer.

Durante meses planeó aquel viaje en el que solo acompañado de sus ganas, su ilusión y la pasión por sentir el mundo le llevaría lejos de los suyos para acercarse más que nunca a sí mismo, a conocer otros escenarios y a otras personas que como él son conscientes que la vida es mucho más que el trabajo, la rutina y lo que todos entendemos por estabilidad.

La fábrica de Cerveza Victoria se preparó para recibirlo creando un ambiente que nos permitiría viajar a través de las palabras de Alejo. La decoración floral a cargo de Las Flores de Reding se basó en esta ocasión en pequeñas plantas, entre las que destacaban los cactus y suculentas, que introducidas en jarrones de cristal nos recordaban la fortaleza de Alejo que, al igual que estas plantas, había sido capaz de adaptarse a todas las condiciones y circunstancias a las que se había enfrentado.

Las velas iluminaban la mesa que para esta cena se dispuso en un cuadrado, de esa forma todos podíamos vernos las caras durante la cena e interactuar. Esa luz que nos muestra el camino y que a veces no seguimos porque el miedo nos paraliza, ese miedo a lo nuevo, a lo desconocido.

Él, Alejo Tomás, era el protagonista de una noche en la que compartió con nosotros su visión sobre este viaje que es la vida, un viaje que va más allá de los aeropuertos.

Alejo llegando a la fábrica de Cerveza Victoria junto a su padre

 

19 de abril de 2018. Cenas con Chispitas. 

Lugar: Fábrica de Cervezas Victoria

Ponente: Alejo Tomás

El tema: “Un viaje en busca de la felicidad. Enfrenta tus miedos, vive tus sueños”.

Nada más que el título del encuentro ya invitaba a la reflexión. Vivimos la mayoría del tiempo con el piloto automático, siguiendo las normas que nos han marcado, que dicta la sociedad. Unas normas que actualmente están muy encaminadas a tener una estabilidad económica y material. Estudia, trabaja, cómprate una casa, un buen coche, viste con ropa de marca… Y ya, cuando puedas, si te sobra o si te llega, si puedes, si te queda tiempo, viaja y conoce.

Viajar es mucho más que coger un coche o un avión y visitar sitios nuevos. Viajar abre la mente, te enseña que hay otras formas de vivir, otras culturas, otras religiones, otras normas sociales. Vivimos en una realidad pequeña y limitada cuando nos quedamos anclados en nuestro día a día, en nuestro entorno inmediato.

Y sin embargo todos buscamos algo, algo que que en multitud de ocasiones no encontramos por miedo a dar un paso más. “Detrás del miedo está el éxito”, no sé quién es el autor o autora de esa frase pero es una gran verdad.

La felicidad no es el destino, la felicidad es disfrutar del viaje.

 

Los invitados

Los invitados conformaban una mezcla variopinta. Muchos hombres se apuntaron en esta ocasión al encuentro con Alejo Tomás. Supongo que en el interior de todos ellos hay algo de ese espíritu aventurero y libre de Alejo, aunque algunos no hayan sido capaces de desatarse y volar. Otros estaban allí por casualidad, por recomendación de un amigo o amiga o por acompañarles. Pero en el fondo estoy convencida de que si estaban allí es porque aquella noche había un mensaje para ellos, y sí, es un poco caer en el pensamiento mágico, pero la vida me ha demostrado que más que la casualidad existe la causalidad.

Joaquín Bonhome, Juani Godino y Carmen Rodríguez

Los primeros en llegar fueron un grupo de Marbella formado por tres compañeros de trabajo. Curiosamente la que los convenció a todos para participar en este encuentro no pudo asistir. Un imprevisto de última hora la dejó en tierra, en su lugar fue Juani Godino la que nos acompañó en este vuelo.

Carmen Rodríguez, Juani Godino y el ex jugador profesional de baloncesto, Joaquín Bonhome, trabajan en Grupo Anrada en Marbella, una Asesoría Fiscal, Contable, Gestión Inmobiliaria y de Seguros. Llegaron con bastante tiempo de antelación, por si se perdían.

Juani Godino
Carmen Rodríguez
Joaquín Bonhome

Andrea Martínez y Ángela Moyano llegaron juntas. Ángela es traductora y Andrea, aunque licenciada en Derecho en Venezuela, la situación de su país la trajo a España, donde trabaja en una empresa de multiservicios y además es Community Manager.

Andrea Martínez
Ángela Moyano

Ana Ponce y Cristina Nuño ya habían compartido mesa y mantel con nosotros en el primer encuentro que se celebró de Cenas con Chispitas. Ana Ponce trabaja en la industria farmacéutica y Cristina Nuño es oncólogo en el Hospital Xanit internacional. Cristina es viajera por naturaleza, y aunque tiene dos hijas, busca la más mínima ocasión para coger un vuelo y viajar

Ana Ponce y Cristina Nuño
Cristina Nuño

También del sector sanitario vinieron dos amigas de Ana Ponce; Paloma Peláez, médico de familia y Rocío Zapata, también como Ana trabaja en el sector farmacéutico.

Cristina Zapata y Paloma Pélaez

Teníamos esa noche en la mesa a dos directores comerciales. Víctor Pulido es director comercial de Caser y conoció Cenas con Chispitas a través de Business&Brunch. Víctor vino sólo y quizás pensando en hacer contactos que le llevasen a nuevas relaciones comerciales, pero finalmente se dejó arrastrar por la dinámica del encuentro y se dedicó a disfrutar del testimonio de Alejo.

Victor Pulido

Luis Dámaso Villatoro es director comercial de La Opinión de Málaga y amigo de Sergio Ragel, responsable de relaciones externas de la cervecera: “ Creo que en algún momento de nuestro de vida a todos nos gustaría hacer lo que hizo Alejo y lanzarnos a la aventura”, comentó Sergio.

Luis Dámaso Villatoro
Sergio Ragel

Incondicional de Cenas con Chispitas, el arquitecto Manolo Navarro también participó en esta ocasión, y esta vez con más motivos, ya que nos descubrió que tras terminar el doctorado en Perú, y cuando sólo tenía 23 años, se enroló en un barco como marinero con el objetivo de dar la vuelta al mundo. Una enfermedad repentina lo devolvió antes de tiempo a casa. Compartió algunas de las anécdotas de esa experiencia con nosotros.

Manolo Navarro
Genoveva Ferragut, Alejo Tomás,  Manolo Navarro, Carlos Moreno y Fernando Tomás

Por tercera vez recibimos a Eva Rosado y Manuel Araujo de Exploramas. Una empresa de team building, aventuras e incentivos para empresas. Eva y Manuel destacan siempre en los encuentros por su positividad y alegría. Eva se definió como una exploradora.

Genoveva Ferragut, Eva Rosado y Manuel Araujo
Manuel Araujo
Eva Rosado

Yolanda Gutiérrez- Novis y Leo Sande también habían estado ya con nosotros en la cena con Andrés Olivares. Leo es representante de una firma deportiva y Yolanda tiene con K de Catering, una empresa que sirve menús de comida sana a domicilio en Málaga capital. Yolanda aseguró que viajar es su pasión.

Leo Sande y Yolanda Gutiérrez-Novis

María Villar y Réka Vidáts llegaron juntas desde Marbella. Réka tiene una empresa de eventos, RéLounge Events&Leisure y María una de viajes de aventuras para mujeres, Be Woman Be Travel. María también decidió en un momento dejar de lado una vida preestablecida y vivir su pasión de viajar. Lo hace sola, con amigas, y acompañada de grupos de mujeres a través de viajes que ella organiza. El objetivo que se ha marcado con la puesta en marcha de este proyecto es que a través de conocer un destino se conozcan a ellas mismas: “No he hecho nunca un viaje tan largo como Alejo, pero cada tres o cuatro meses necesito irme. He dormido hasta con caníbales en medio de la selva”. Su testimonio impresionó a la mayoría.

María Villar y Réka Vidáts

Carlos Moreno Porras, mi hijo mayor, por fin se animó a venir a alguna de las cenas. Tiene 19 años y estudia Historia del Arte. A pesar de su corta edad es un gran amante del Arte Sacro, una pasión que ha marcado desde siempre la elección de los destinos a conocer fuera y dentro de España.

Carlos Moreno

Alejo Tomás llegó con su padre, Fernando, más conocido como papawonder entre los seguidores de su blog 21 Wonder. Fernando ha descubierto la pasión de viajar a través de los ojos de su hijo. Junto a él ha recorrido muchos destinos y está demostrando que para lanzarse a la aventura no hay edad. Fernando llegó emocionado a nuestro encuentro. Gran parte de su vida vivió al lado de la anterior fábrica de Cerveza Victoria, y ahora, tantos años después, visitar la nueva fábrica en una noche en la que su hijo era el protagonista…Se le veía la ilusión reflejada en los ojos. Fue un autentico placer tenerlos a los dos.

Fernando Tomás
Fernando Tomás y Alejo Tomás

Si escuchar a Alejo fue una maravilla, escuchar las anécdotas su padre y que estuviese presente en la cena fue igualmente motivador.

La cena

Genoveva Ferragut que actúa por parte de Cerveza Victoria como anfitriona en los encuentros volvió a confiar en Esca Catering para esta cena.

Genoveva Ferragut

Para esta ocasión eligió un menú con una fusión de sabores que nos recordaban a algunos de los destinos que había visitado Alejo durante su aventura de dar la vuelta al mundo. El plato principal fue ‘Presa ibérica de bellota, salsa de frutos rojos y columnata de patata con ricota y espinacas’, pero además…

Ceviche de pez mantequilla con kumquat.
Langostino en tempura de arroz verde.
Carpaccio de gamba blanca con tarta de atún y vinagreta de pistachos
Gianduja y pasión con bizcocho de chocolate y salsa de mango.

El postre se maridó con la cerveza negra de Victoria que actualmente sólo se puede degustar en sus instalaciones.

 

El ponente

Alejo Tomás, tiene 35 años y es malagueño aunque parte de su carrera profesional la ha desarrollado en Madrid. De formación es Ingeniero de Telecomunicaciones y Arquitecto Tecnológico de profesión. Pero detrás de esos títulos académicos y laborales hay un ser que es libre, soñador, pero además que ha tenido valentía de dar el paso y vivir aquello que creía que le daría la felicidad sin buscar excusas para postergarlo, sin estar esperando que fuese el momento.

Alejo decidió vivir como quería, vivir de la forma que le aportaba felicidad, y un día despertó a sus sueños y no se fue tras ellos, los materializó. En 2014 lo dejó todo y se fue solo a dar la vuelta al mundo durante más de 300 días. Es quizás su viaje más llamativo y más largo, pero no el único. Por ejemplo hace no demasiado tiempo recorrió durante 4 meses Asia. En ese viaje no estuvo solo, le acompañó la que era su pareja y durante parte del viaje se les unió su padre.

En su blog, 21 wonders cuenta sus experiencias en estos viajes, habla sobre lugares a los que ha viajado, sobre cosas que le han sorprendido, pero al igual que en sus viajes se centra en disfrutar sobre lo que escribe, sin presión. Alejo sabe qué destino quiere visitar, coge el billete de ida y la primera noche para dormir, después deja que fluya y que sean los lugares y sus personas los que lo retengan más o menos tiempo en un lugar. Esa sensación de ser libre que saborea cada día en cada uno de sus viajes.

Aunque Alejo no viaja sin rumbo, porque es sumamente organizado e incluso meticuloso. Sabe perfectamente lo que va a gastar en cada sitio, y lo que quiere ver, aunque luego se abandone al destino. Una cosa es ser valiente y la otra es estar loco, y él no lo está.

Actualmente reside en Málaga, donde volvió hace 6 meses, y aunque trabaja en un proyecto para Airbus, recientemente organizó un viaje a Noruega para ver Auroras Boreales al que le acompañaron 6 personas. Posiblemente pueda ser el principio de algo, dedicarse profesionalmente a su pasión. Aún no lo tiene claro, pero es algo que ronda por su cabeza.

No descarta el ser padre, aunque sabe que entonces tendrá que adaptar su manera de viajar, pero lo que sí tiene claro es que no va a renunciar a su pasión.

 

La ponencia 

“Un viaje en busca de la felicidad. Enfrenta tus miedos, vive tus sueños”, el título ya era motivo de una reflexión profunda para cada uno de nosotros sobre nuestra vida. Una guía completa para analizar y hacer un viaje interior quien quiera enfrentarse a mirarse al espejo. La vida en sí es un viaje en busca de esa felicidad y estar vivo ya es motivo para estar feliz.

Alejo descubrió su vocación viajera cuando en 2005 recaló en Génova gracias a un Erasmus. Entonces descubrió que aquello era lo que quería hacer, conocer lugares haciendo una inmersión en su cultura y en su forma de vida, y para eso hace falta más tiempo y otro planteamiento que el que nos ofrece una escapada de una semana o de un puente: “Allí descubrí que el mundo era más fácil, era menos peligroso y era más accesible a todo el mundo”. Entonces supo que tenía que empezar a volar solo, lejos del nido familiar y durante 7 años estuvo trabajando en Madrid.

Génova no era su primer viaje, deportista y amante de los deportes ya había viajado a ver encuentros deportivos. Pero aquello lo cambió para siempre, le descubrió lo que para él era la verdadera felicidad: “La felicidad es poder hacer lo que uno quiere, lo que uno siente y lo que uno puede, y es importante levantarte todos los días sabiendo que estás haciendo eso. Que no dependes de nada ni de nadie sino de ti mismo y yo lo siento cuando viajo. Ahí siento que soy feliz porque estoy haciendo lo que quiero”. 

Que lo que le haga inmensamente feliz sea eso no significa que no intente ser feliz también en su vida diaria, en el ejercicio de su profesión. Un trabajo que ve como un medio para conseguir dinero, ahorrar y poder seguir viajando: “Mi trabajo es de mucha responsabilidad e intento ser el mejor profesional posible. Pasas por momento duros en los que tienes claro que eso es lo que te permitirá después hacer lo que quieres. En Málaga llevo seis meses trabajando y la pregunta que me hace todo el mundo es ¿cuándo lo vas a dejar y te vas a ir?. Y al final yo también me lo planteó”. 

Estando en Madrid, ya trabajando y con un sueldo, comenzó a hacer pequeños viajes y abrió un blog donde los iba relatando. Experiencias en las que mostraba otra forma de viajar, de vivir de otra forma los destinos. Volvía de uno de esos viajes y ya comenzaba a planificar el siguiente. Y ahí nace el sueño y el deseo de dar la vuelta al mundo: “Empecé a plantearme dar la vuelta al mundo y visitar no sólo las siete maravillas del mundo sino también las catorce que quedaron finalistas. Había empezado a visitarlas una a una. Llevaba 11. Pero me di cuenta de que yo lo que quería hacer era algo realmente que no se había hecho, que era visitar todas las restantes dando una vuelta al mundo. Empecé a investigar qué y cuánto necesitaba y durante seis meses me dediqué a organizarlo”.

Compró un billete que tienen las tres principales alianzas de compañías aéreas que se llama ‘billete de vuelta al mundo’ y que te permite viajar hasta a dieciséis destinos, y puedes cambiar los vuelos las veces que quieras durante un año.

Finalmente se fue durante 330 días con la premisa de visitar las 10 maravillas del mundo que le faltaban para completar la lista en la que estaban incluidas las 21 maravillas del mundo, en función de eso diseñó un itinerario para el que también tuvo en cuenta que en la época en la que se produjese su visita hiciese buen tiempo en el destino. Así se garantizaba viajar tan solo acompañado de una mochila, lo que le permitía cumplir otro de sus objetivos; no tener que facturar: “Mientras no cambiaras el destino del plan que habías elaborado de vuelos, las fechas las podías cambiar sólo con mandar un mail. Si llegaba a México y estaba muy a gusto, pues podía decir: “Me voy a quedar aquí un mes”, y cambiaba el vuelo, eso da mucha flexibilidad”.

Así empieza un viaje que muchos vieron como una locura, mientras que su familia y su novia, incluso su jefa le apoyaron 100%. La única condición que le puso su madre fue que no visitará países africanos que viven sumidos en guerras y conflictos. Algo que Alejo ha respetado hasta el día de hoy: “ Yo creo que para mi padre fue una sensación muy buena el sentir que yo era valiente al tomar aquella decisión y mi madre se sintió muy orgullosa. Ellos y mi novia de aquel momento me animaron a hacerlo.

Cuando pedí la excedencia trabajaba en Madrid en BBVA y mi jefa me dijo “tú te vas pero yo voy a ir a verte”. Y así lo hizo, nos encontramos en Brasil y estuvo viajando conmigo durante tres semanas. Me fui con las puertas abiertas de la empresa y volví a mi mismo puesto de trabajo un año después”.

 

Fue su primer viaje solo, y aunque eso pueda dar cierto miedo o respeto, Alejo nunca sintió esa soledad que nos puede asustar a muchos: “Se pasan momentos complicados pero mucho menos que los que nos podamos pensar, incluso viajando solos, que parece que es muy difícil. Cuando uno viaja solo hay veces que uno necesita encontrar su momento de soledad, porque estás mucho más abierto a planes, a opciones, entonces conoces mucha gente y siempre tienes oportunidades de hacer cosas. No tuve ningún gran problema. Ni me puse malo, ni me robaron nada, ni perdí un avión…Todo salió perfecto”.

En ese tiempo nunca echó de menos las comodidades de su casa en España: “Hay una cosa que no haces todos los días cuando vas a tu cama y a la ducha, que cuando te despiertas todos los días es diferente. Eso es lo que te permite seguir y seguir. Todos los días conoces a alguien, todos los días ves sitios nuevos, incluso llegas a sitios donde quieres seguir estando y en vez de dos días te quedas 10 y a lo mejor hasta has conocido a alguien fantástico. Nunca me he vuelto de un viaje cansado, ni diciendo que tenía ganas de regresar o de pillar mi cama”.

Asegura que en aquel viaje nunca le dio la mano al miedo: “Me parece que si uno siente miedo antes o durante un viaje se está perdiendo cosas. Hay que tener respeto. Es decir, tú tienes que respetar los sitios donde vas, las costumbres, las circunstancias, las horas de la noche, saber dónde tienes o no tienes que estar, pero eso no significa tener miedo, significa saber dónde estás en cada momento, pero con miedo creo que uno se pierde muchas cosas”.

De aquel viaje, de aquella vuelta al mundo, le sorprendió Isla de Pascua donde se encuentra el aeropuerto más aislado del mundo. Su padre se unió a él en varios puntos del viaje, y uno fue en Chile desde donde viajaron a este destino que les cautivó a los dos: “Aquello era algo que yo había soñado toda mi vida. Otro sitio que me ha sorprendido mucho ha sido Laos, que es un país al que le tengo muchísimo cariño y luego México y Guatemala. Pensaba estar una semana en México y una en Guatemala y al final me quedé dos en cada sitio. En la zona de Chiapas en México, iba a estar dos días pero conocí a una pareja de españoles, que alquilaron una casa y me quedé con ellos dos semanas viviendo allí en Chiapas y para mí fue una experiencia increíble. El sitio que menos te esperas es el sitio que más te puede sorprender”.

Guatemala y México son lugares donde volvería para quedarse más tiempo. Laos es otro de esos lugares a los que necesitaba volver, y lo hizo el año pasado. Otro de los lugares donde se siente en casa es Malasia: “ Rompamos con los miedos sobre determinados destinos”.

Alejo sigue manteniendo contacto con algunas de las personas que conoció en ese viaje, personas que en muchos casos ha vuelto a ver. De las relaciones que se hacen en ese camino destacó los vínculos que se forjan por la intensidad de los momentos que se comparten.

Durante esos viajes ha conocido a otras personas, pero también le han permitido conocerse a sí mismo: “He aprendido muchas cosas de otras culturas y tradiciones que jamás hubiera imaginado, y descubres la capacidad que tienes de adaptación, de hacer cosas que no imaginabas, de las cosas que eres capaz de hacer. Estás contigo mismo tomando decisiones y cuestionándote lo que tienes que hacer, y llega un momento en el que eso ya lo haces de manera natural. Dejas de dudar, lo haces”.

 

Alejo volvió a los 330 días de comenzar aquel viaje. Sentía que había cumplido su deseo, su sueño y que había llegado el momento de regresar: “Conseguí que en el último sitio que yo estuve en ese viaje, que fue Jordania, donde visité Petra, viniera mi padre con un amigo. Estuve en Jordania los primeros cinco días solo, me alquilé un coche y recorrí parte del norte. Luego estuvimos juntos y volví con ellos en el vuelo hasta Madrid”.

Alejo quiso darle a aquel viaje un último destino que nadie esperaba, cuando todos creían que ya se quedaba en Madrid entró el último en el vuelo a Málaga en el que su padre y su amigo regresaban a la ciudad. Aquella sorpresa fue también para su madre, que hacía casi un año que no veía a su hijo.

Una semana en Málaga cerró aquella aventura antes de volver a Madrid y reincorporarse al trabajo: “Me adapté pronto. Yo creo que tú no eres tan consciente de que hayas cambiado, o de lo que has hecho. Se se dan cuenta las personas que tienes alrededor. Tú todavía tienes que procesarlo. No me supuso un problema volver a casa”.

De sus viajes recuerda momentos en los que es muy consciente de que es feliz, por ejemplo en los atardeceres. En su blog tiene varios artículos sobre lo que para él supone contemplar y respirar ese momento en intimidad en el que se esconde el sol.

Alejo asegura que aquel viaje al mundo no era una huída de nada, era cumplir un sueño: “ Sabía que en cuanto terminase el proyecto en el que estaba en el trabajo y lo dejase funcionando me iría. No me fui huyendo absolutamente de nada, me fui muy consciente de lo que hacía y queriendo hacer eso; y eso es importante, porque uno puede tomar decisiones, por una ruptura sentimental, por circunstancias familiares, por motivos laborales, pero qué hay más bonito de tomar la decisión en tus plenas facultades y sabiendo lo que quieres hacer en ese momento”.

Recientemente ha realizado su primer viaje como organizador y guía a ver las Auroras boreales. No era su primera vez organizando un viaje a los demás, y no descarta que pueda ser una salida profesional en la que se sumen trabajo y pasión: “No sé qué haré, pero a lo mejor es ahora el momento de tomar la decisión que tengo trabajo y mi vida asentada. Si no tienes trabajo a lo mejor puedes tomar decisiones precipitadas. Pero ahora que va todo bien a lo mejor me lo planteó”.

Alejo cree además que su actual pareja puede ser una gran compañera de viaje que además está dispuesta a acompañarlo. Alejo también confesó que una vez vivida la experiencia de dar la vuelta al mundo solo, ahora mismo no volvería a hacerlo: “Ahora prefiero compartirlo. Es lo único que eché de menos en aquel viaje, el compartir determinados momentos con determinadas personas de las que te acuerdas”. Después ha vuelto a algunos de esos lugares con las personas de las que se acordó la primera vez que estuvo.

Asegura que vive sin miedo porque ya se ha enfrentado a ellos: “Todos estamos capacitados para conseguir nuestros sueños y enfrentarnos a los miedos, pero tenemos que dejar de ponernos excusas y esperar el momento perfecto, porque ese momento no va a llegar. Pero hay que atreverse”. 

 

Muchos de los participantes le hicieron preguntas y Alejo nos contó divertidas anécdotas y curiosidades, describió vida de personajes con los que se ha cruzado como un peculiar personaje llamado Fray Luis en la Selva. Describió como un buen sitio para quedarse a vivir Nueva Zelanda y destacó el alto poder adquisitivo de Australia. En Malasia estuvo mes y medio y en su último viaje estuvo 3 semanas, es uno de los lugares en los que se siente como en casa.

Durante todo aquel viaje se dedicó a vivir y a experimentar y cuando quería y le apetecía iba contando las experiencias en el blog. Alejo supo desde el principio que en aquel viaje se iba a gastar sus ahorros pero tenía claro que ni iba a buscarse pequeños trabajos durante el mismo, ni iba a buscar ningún patrocinio que le atase a no hacer lo que sintiera en cada momento. En total empleó 13 mil euros en lo que el llama la inversión de su vida: “ Yo me financié con mi trabajo y esfuerzo mi viaje y estoy muy orgulloso de eso”.

En su blog podéis encontrar una entrada en la que detalla el dinero que gastó en cada uno de los lugares que visitó y la media diaria.

También le preguntaron si en su viaje había encontrado mujeres viajando solas como lo hacía él: “ Hay muchas más mujeres viajando solas que hombres. Pero la proporción puede ser muy alta. Desafortunadamente españolas hay pocas, pero de Europa Central, Alemania, Bélgica, Holanda, viajando solas con 20 o 21 años hay muchísimas. Ahí te das cuenta de que tú no tienes mérito. A lo mejor no viajan durante un año entero, pero sí seis meses”.

Su padre también compartió con nosotros la experiencia de viajar con su hijo. Fernando Tomás fue un verdadero descubrimiento para todos.

Cada uno tiene un viaje que hacer en esta vida, cada uno carga con su mochila de sueños, la única diferencia entre los que los que los consiguen y los que no, es que los que los materializan son personas que dejan de ponerse excusa para no alcanzarlos y ponen los medios para dar los pasos hacia ellos. ¿Qué quieres hacer? ¿A qué punto quieres llegar? ¿Qué quieres vivir? Compra un billete sin retorno para ello y disfruta del trayecto. No hay más. Empieza. Ese es a grandes rasgos el mensaje que nos dejó Alejo.

 

Testimonios

Joaquín Bonhome: “Inolvidable. Es maravilloso que haya este tipo de eventos. No sólo te aporta en el momento, es una reflexión para el futuro”.

Carmen Rodríguez: “No me lo esperaba así, ha sido la primera pero no va a ser la última”

Réka Vidáts : “ Muy bien, un sitio súper chulo. Muy potente”.

María Villar : “ Ya lo dije cuando vine la primera vez, me parece una idea maravillosa. La experiencia de hoy me apetecía muchísimo. Escuchar a una persona que decidió hacer un paréntesis y recorrer el mundo…Le he entendido perfectamente. He vivido las anécdotas que ha contado como si las viviese yo. Me ha gustado especialmente por este motivo”. 

Manuel Araujo: “Me ha parecido genial, la primera vez fui a Atelier por Dani García, pero cuando conocí el proyecto me enamoré de él. Creo que Cenas con Chispitas tiene una personalidad propia, que da igual donde se celebre, que siempre es igual de mágico”.

Eva Rosado: “Esto me llega al alma. Nosotros somos exploradores y me ha encantado la experiencia que ha contado Alejo”.

Fernando Tomás: “ Magnífico. Una experiencia sorprendente, todo el mundo ha sido muy agradable y me ha gustado muchísimo”. 

Alejo Tomás: “Me ha parecido muy interesante. Ha sido un placer compartir mi historia, contestar a tantas preguntas, conocer a tantas personas. Venía muy ilusionado y me voy encantado. Además es un honor, con tanta gente importante que hay”.

Redacción: Ana Porras

Sigue en Instagram a Cenas con Chispitas

Agradecimientos

Fábrica de Cervezas Victoria

Fotografía: Manuel Martos

Diseño imagen, web y filmación video: The Branders and Co

Decoración Floral:  Las Flores de Reding

Audio ponencia transcripto por Atexto

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